En los últimos tiempos ha habido una vez más, cierto revisionismo en el Estado español sobre el tema del Imperio de la monarquía hispánica, donde se ensalzaba la "misión" imperial y sus devenires en época moderna. La mayoría de sus autores NO eran historiadores.
En 2016 hubo una controversia, digamos, histórica, en torno a la
llamada leyenda negra. Por un lado, María Elvira Roca
Barea, doctora en Literatura Medieval, publicaba su superventas
Imperiofobia. En él argumenta que muchos tópicos sobre la
supuesta crueldad, atraso o intolerancia española son exageraciones
o manipulaciones propagandísticas que han perdurado hasta nuestros
días.
Por otro lado, el catedrático de Filosofía José Luis
Villacañas, en su libro Imperiofilia, sostiene que la
idealización del Imperio español funciona como un relato político
identitario que evita un análisis histórico riguroso. Según
Villacañas, ese discurso sirve para justificar posiciones
nacionalistas y populistas, simplificando el pasado y ocultando
conflictos, fracasos y responsabilidades históricas. De paso, le metía un repaso antológico a Roca Barea.
No pasó mucho tiempo hasta que la derecha y la extrema derecha
cerraron filas en torno a ésta. Fundadores del grupo DENAES,
vinculado a VOX, como el profesor de Filosofía Pedro Insua, salieron
en su defensa. Multitud de pódcasts de extrema derecha difundieron
las tesis de Barea y llegaron a RTVE varios documentales donde Roca Barea aparecía como experta en el tema. Por supuesto, lo siguiente fue vilipendiar a Villacañas.
Esto no es nuevo. Al cronista de la época Bartolomé de las Casas ya lo
“engulleron” en su día y lo siguen haciendo, y a Eduardo Galeano con Las venas
abiertas de América Latina le ocurrió algo parecido. Parece
que cuestionar el Imperio hispánico es casi un sacrilegio, al menos
en el Estado español. Y claro, no es casualidad: forma parte del
relato que construye el nacionalismo español desde el siglo XIX, y
sobre todo durante el franquismo.
Más recientemente, en 2022, el catedrático de Historia Moderna
de la UAB, Antonio Espino, publicó La invasión de América.
En este libro analiza la conquista desde una perspectiva crítica,
subrayando su carácter violento y militar, así como el enorme coste
humano para las poblaciones indígenas. Espino desmonta las visiones
idealizadas del proceso y muestra la conquista como lo que fue: una
guerra de dominación.
Se suele argumentar que no hubo genocidio. Sin embargo, en algunas
zonas de Sudamérica desapareció entre el 80 y el 90 % de la
población. Y no fue solo por las enfermedades traídas por los
europeos, sino también por políticas de explotación brutal como
las mitas, la minería o la encomienda. Algunos autores hablan de
genocidio indirecto o incluso de holocausto poblacional. Pero hay
algo que muchas veces se pasa por alto: prácticamente desaparecieron
todas las religiones que no fueran la católica. Se destruyeron
muchísimas culturas y lenguas, por lo que no es exagerado hablar de
genocidio cultural. Se dice que “hicieron diccionarios indígenas”…
vamos a ver: destruyeron miles de lenguas. Punto.
Otra cuestión recurrente es si hubo o no colonización. Vamos a
aclararlo: el colonialismo se define como un sistema basado en la
explotación económica de una metrópoli sobre una colonia. La
extracción de plata y oro hacia la península fue un sistema
claramente extractivo, lo llamen virreinatos o como quieran llamarlo.
Además, el sistema de castas, derivado de las leyes de pureza de
sangre, generó racismo y supremacismo durante siglos.
"En España la conquista de América se ve como un hito histórico, pero en realidad fue una brutal y sangrienta invasión que debería generar vergüenza" (Antonio Espino)
Hablemos ahora de los “héroes”, los conquistadores. Lo
primero que hizo Colón fue crear una empresa esclavista. Ahí están
los aperreamientos de Núñez de Balboa, las manos cortadas, la quema
de caciques adversarios por parte de Pizarro o las masacres de
Cortés, como la de Cholula, con entre 2.000 y 6.000 ejecutados. De
esto ni Roca Barea ni Insua hablan, pese a que hay numerosas fuentes:
interpretes como interpretes, siempre aparecen muerte y destrucción.
Un ejemplo claro es la enorme cantidad de violaciones a mujeres que
narra el cronista Díaz del Castillo. Por tanto, fue una guerra de
invasión, como las que han llevado a cabo todos los imperios. El
hispánico no fue distinto, ni mucho menos mejor.
¿Y las Leyes Nuevas que supuestamente protegían al indígena? No
funcionaron. Llegó un punto en el que se prohibía esclavizar
indígenas salvo que se rebelaran. Hecha la ley, hecha la trampa. Los
soldados necesitaban botín, y ese botín eran los esclavos, como
ocurrió en la guerra de Chile. Ya te digo yo quienes son rebeldes.
El catedrático de Historia Contemporánea Antonio Piqueras ha
estudiado en profundidad la esclavitud y señala que esta se
convirtió en un mecanismo económico fundamental del Imperio
hispánico. Es decir, fue una pieza clave del sistema colonial. Se
estima que entre 1,5 y 1,7 millones de africanos fueron esclavizados
por el Imperio hispánico entre 1500 y 1700, la época de los Austrias.
A esto hay que sumar los cerca de 100.000
esclavos que hubo en la península en el mismo periodo, sin contar el
15 % que moría durante el trayecto. Por ejemplo, entre 1651 y 1675
se transportaron medio millón de esclavos: el 15 % son más de
70.000 personas. Sí, el Imperio portugués superó al hispánico en
cifras, pero el inglés no, porque empezó más tarde con el negocio
esclavista. ¡Oh, Dios mío, España no fue tan sanguinaria!
Respecto a la Inquisición, se dice a menudo que otras
inquisiciones fueron peores que la española. Pero el mito de la
Inquisición española no surge de la nada, sino de prácticas
reales. Estamos hablando de un aparato represivo. Compararla con
otras inquisiciones no la exime de responsabilidad. Fue uno de los
sistemas represivos más duraderos —unos 350 años— y creó un
clima de terror que tuvo efectos profundos y duraderos en la política
española hasta tiempos muy recientes. Que uno de los argumentos sea que la inquisición era mejor en sus torturas me parece una broma de mal gusto.
CONCLUSIONES
Los ultranacionalistas españoles sustituyen el argumento
histórico por la identidad nacional. No defienden la historia, sino
un relato emocional.
Sustituyen la investigación por la comparación interesada,
que usan como coartada moral y no como análisis riguroso.
Descontextualizan las fuentes y convierten la historia en
propaganda. Qu es lo que hace Roca Barea.
Se habla de un Imperio “garantista”, pero ni las leyes
coloniales eran justicia ni el derecho imperial eran derechos
humanos. Fue un instrumento de dominación, no una garantía.
Las tesis que ensalzan al Imperio no buscan un debate
académico, sino ganar una guerra cultural.
Niegan el impacto colonial a largo plazo, como la desigualdad
estructural que aún persiste en América Latina (Fontana, Por
el bien del Imperio).
Para terminar, hay algo que me llama especialmente la atención:
se llega a sugerir que los derechos humanos empiezan a esbozarse en
las Leyes Nuevas, dentro de un Imperio esclavista. La contradicción
es evidente.
Y acabo con una pregunta: ¿cuántos de vosotros habéis hecho
vuestro árbol genealógico? (Levanten o no la mano).
Yo lo hice. Desde 1699 hasta la conquista de Jaime I, mi familia
estuvo en Penáguila, Alicante, siendo labradores. No hicimos otra
cosa. Era la gente común.
Entonces, de verdad, ¿tenéis que
defender el Imperio?
¿Vuestros antepasados fueron
emperadores?
¿Alguien les dio parte del botín de América a
vuestros antepasados? ¿Para qué defender el Imperio?
El movimiento romanticista estuvo integrado por una
serie de individualidades heterogéneas. Denunciaban la incipiente sociedad
industrial desde una perspectiva intima, es la estética del derrumbe burgués.[1]
Son los precursores de todo lo que vendría después.
Fueron promiscuos, suicidas, ludópatas, alcohólicos…estaban
del lado trágico de la vida.
Lo de los/as románticos/as es una exclusión
voluntaria, ya que su procedencia social fue en su mayoría burguesa. Esto siempre
se les ha reprochado desde la izquierda, haciéndonos creer que eran personajes
pusilánimes, tristes y aburridos. Es lo mismo que se pensaría mucho más tarde
de gente como Ian Curtis de Joy Division, de los siniestros y after-punks y
luego, de los góticos.
En su tiempo fueron clasificados de degenerados, de
decadentes, de locos o de atormentados…y sin embargo fue un potente movimiento
juvenil que no dudaba en utilizar la violencia , en conspirar o en provocar a
una conservadora sociedad, pero…
¿Quiénes eran los y las romanticistas y que
querían?¿Qué es lo que preconizaban?¿Por qué sus actitudes se vieron replicadas
hasta nuestros días?
Estas cuestiones y otras son las que abordaremos en el
presente artículo.
Antecedentes:
bajando entre la niebla
La revolución francesa es un fantasma que recorrerá
las venas de los románticos.
Hubo antecedentes, por supuesto, antes de que
eclosionara el movimiento.
Más Turner
En 1784 se estrena en Francia “Las bodas de Figaro” de
Beaumarchais. La trama denuncia los privilegios de la nobleza, y en la obra los
sirvientes se rebelan contra sus amos. Fue un verdadero escándalo y un signo
primigenio inequívoco de la revolución francesa. Su autor, Beaumarchais, será
encarcelado por ello.
En Viena, Mozart, provocador artista pre-romantico,
compone en secreto una nueva versiónque
aunque con menos contenido social, fue un gran éxito.
Y es que hubo espíritus adelantados al romanticismo,
también hubo violencias y escándalos, revolución francesa aparte. Uno de estos
espíritus fue William Blake (1757-1827), fue un verdadero pre-romántico .
Rechazaba toda forma de autoridad impuesta, para Blake, el cambio humano debía
venir de la abolición de los sistemas opresivos: Iglesia, Estado oligárquico e
Imperialismo.
En 1793, en plena época guillotinesca la obra “L‘ami des lois”es prohibida a cañonazos o en 1809, donde
durante el estreno de “Cristobal Colón” los granaderos franceses tuvieron que
cargar en la sala y llevarse a 300 detenidos.
Pero si hablamos de antecedentes tendríamos que hablar
de los alemanes de “Sturm und Drang” (Tempestad y empuje).
A fines del s. XVIII con Goethe, Bach o el mismo
Mozart, ya se preconiza la subjetividad individual y se aboga por la libertad
de expresión.
A principios del S. XIX ya hay personajes que vienen
de la etapa anterior pero que tienen impregnado el perfume romanticista: estoy
hablando de Beethoven, Goya o Goethe.
Quisiera aclarar que en el presente texto, y a modo de
inciso, voy a centrarme en los romanticismos europeos centrales occidentales;
es cierto que se dieron en el sur de Europa, o en el este con la explosión rusa[2], incluso en EEUU podemos
encontrar su rastro en los trascendentalistas de Thoreau. Pero me llama la
atención sobretodo el francés, por el hecho de que en ese momento, París, es el
epicentro de las revoluciones.
El caso británico es paradigmático, pues es más
estético: su imagen para mi, es definitoria, me sublima.
En la cuestión alemana aunque hubo romanticismo
revolucionarios pronto abogará por el nacionalismo y el conservadurismo como
reacción a la revolución jacobina. Sin embargo, hacia la mitad de la década
(1840-1850), habrá un grupo de poetas románticos alemanes como Herwegh, Weerth,
Freiligrath y en especial Heine, íntimo de Marx.
Recordemos que Alemania se forma como nación en 1871
con Bismarck, mientras que Francia o Inglaterra hace tiempo que eran naciones
unificadas. Para 1824 suena rabiosamente la 9ª sinfonía de Beethoven
instaurando la pasión romanticista por toda Europa.
La
noche de los monstruos
William Godwin (1756-1836) fue un escritor británico
de la ilustración, precursor del anarquismo, que estuvo casado con la escritora
y filosofa feminista Mary Wollstonecraft (1759-1797), la cual haría una
vindicación de los derechos de la mujer ya en 1792. Este matrimonio tuvo una
hija que no es otra que Mary Shelley, la escritora romanticista.
En el verano de 1816 se juntan en la Villa Diodati
(Ginebra), exponentes emergentes del romanticismo inglés como Lord Byron,
Polidori, Percy Shelley, Mary Shelley y Clara Clairmont, todos muy muy jóvenes.
"Cementerio" de Friedrich (1834)
Una noche deciden conjugar el éter, el opio y el vino
mientras se desarrollan lecturas de ficción sobre fantasmas y se recitan versos
de los allí congregados. Y deciden hacer un reto: de cada uno de ellos antes de
que amanezca ha de salir una obra maestra.
Pasará a la historia de la literatura como la noche de
los monstruos, y es que esa noche, por un lado el Dr. Polidori creará “El
vampiro”, muchísimo antes de que Bram Stoker escriba “Drácula”. Por otro lado,
Mary Shelley escribirá la obra culmen, “Frankestein”. Todo en una noche.
Los destinos de todos ellos serán trágicos y no
llegarán a la vejez. Byron morirá peleando por la independencia de Grecia,
Percy Shelley fallecerá en un naufragio como si se tratara de un cuadro de
Turner. Polidori se suicidará, Mary Shelley morirá a los 53 años tras una vida
de desgracias y enfermedades , mientras que Claire será la más longeva del
grupo, pero vivirá mil tragedias personales.
Es como si una maldición se hubiera conjurado esa
noche. Existen un par de películasde
los 80 al respecto, “Gothic” y la española “Remando al viento”. Heinrich
Marschner hizo una ópera romántica en1828 con el relato de Polidori, “Der vampyr”.
La
batalla de Hernani
En 1830 Víctor Hugo debe estrenar la obra “Hernani” en
medio de la explosión romanticista juvenil en controversia con los viejos
clasicistas. La cuestión es que “Hernani” se iba a representar en el
institucional Teatro francés y no en la sala por excelencia entonces entre los
románticos, el Teatro de la Porte de Saint-Martin.
La batalla de Hernani
En el Teatro francés solían representar los
neoclásicos ya en decadencia ante cada vez menos público. Lo moderno, el
romanticismo, daba más ganancias que lo clásico. Pero las obras románticas se
recitaban en verso, ya sabéis, poesía y sentimiento: una herejía para los
viejos neoclásicos que venían de la Ilustración.
El estreno prometía ser muy polémico, así que Víctor
Hugo reclutó a un verdadero ejército de romanticistas. Incluso Hugo publicó un
discurso previo donde decía que “La
batalla que se va a entablar con Hernani es la de las ideas, la del progreso.
Vamos a combatir esta vieja literatura almenada. Este asedio es la lucha del
mundo antiguo contra el nuevo mundo: nosotros somos todos del mundo nuevo.”
Los partidarios de Víctor Hugo, todos con los pelos
largos, trajes extravagantes y todos con chaleco rojo, fueron 13 horas antes
del comienzo, ocupando la entrada, siendo increpados por los transeúntes al ver
esa maraña desaliñada. Después entran adentro, aún con la sala a medio oscuras,
metiendo comida y priva en sus largos chaquetones, colapsando los baños.
El estreno fue un éxito y se representó varios días
seguidos, donde los clasicistas y los románticos se daban de ostias cada noche,
pero es que el enfrentamiento duró durante aproximadamente 45 representaciones!
Tened en cuenta que había unas 150 interrupciones por
gritos, alborotos o guantazos cada noche. Hubo incluso un romántico que fue
asesinado por clasicistas por defender el drama, nunca mejor dicho. Aquello se
llamó “La batalla de Hernani” y no, no tiene nada que ver con Euskadi en los
90.
Larra, romántico español, lo definí así: “La gran disputa entre clasicismo y
romanticismo no es otra cosa que el resultado del desasosiego mortal que fatiga
el mundo antiguo”.
Y ojo, porque muchos de esos viejos clasicistas habían
sido los jóvenes que seguían a Danton y a Robespierre y habían sembrado de
sangre París. Además, hemos de tener en cuenta que la gente ante el espectáculo
del teatro o la ópera, lloraba, saltaba de su asiento o se tiraba de los pelos
ante tamaño volumen de sonido. Tal era la pasión de los espectáculos, pues no
había reproductores caseros de sonido ni tampoco existía la radio.
Muchos de estos jóvenes románticos tomarían París poco
después en la insurrección de 1830, fusil en mano, y que inmortalizó Delacroix
en “La libertad guiando al pueblo”.
En esos tiempos, también el compositor Berlioz se las
tuvo que ver con la polémica entre abucheos de unos y de otros, porque en la
música propiamente dicha también hubo guerra.
La revolución de la pasión y el sentimiento
Lo cierto es que el romanticismo fue en muchos casos
un arte comprometido, y sí, el rococó, los palacios y los coleccionistas se
habían marchitado. Se hacía el “arte por el arte”.
Las óperas comenzaron a considerarse manifiestos políticos
y armas revolucionarias, muchas veces usadas por el primitivo nacionalismo.
Los artistas románticos combatían el término medio, y
se encuentran en la extrema izquierda como el poeta Shelley o Víctor Hugo, o
bien en la extrema derecha como Chateaubriand o Novalis, aunque también están
los que van a caballo entre una cosa y otra como Coleridge.
Eso sí, a todos les encantaba la acumulación de
dinero, la aspiración al más. Pero una vez que la burguesía triunfó en la
revolución francesa primero, y luego en la industrial, el romanticismo se
convirtió en su enemigo instintivo.[3]
Ante todo había una reacción juvenil, mucho antes del baby-boom norteamericano de los 50, que
originarían las tribus urbanas juveniles. Los románticos rondaban los 20 años,
había un latente “matar al padre”, una revuelta de jóvenes contra viejos…por lo
que convertirse en viejo para un romanticista debió ser algo incómodo. Por eso
quizás, encumbraron el suicidio, el dejar un bonito cadáver, más de un siglo
antes que Sid Vicious o Jim Morrison. En todo caso, aquí es donde nace la
bohemia, el intelectual incomprendido que se sirve de drogas y alcohol en una
pequeña buhardilla de una gran ciudad. También es el primer periodo en la
historia contemporánea donde algunas mujeres aparecen para ejercer su derecho a
la creación artística. Mujeres como Concepción Arenal, Emily Bronte, Ann
Radcliffe, o Fanny Mandhelson.
George Sand, seudónimoi de Aurore Lucille Dupin fue
una de sus grandes exponentes. Vestía como un hombre, lo que daba lugar a escándalos,
y usaba el permiso francés de travestismo, sí, así tal cual. Éste, se otorgaba
con permiso del marido, y daba el derecho de vestir como un hombre. Sand
entabló amistad con Víctor Hugo o con el socialista utópico de Saint-simón,
embrión del marxismo europeo. Si bien, Sand no se llevó bien con el misógino
Proudhon, si lo hizo con Bakunin.
Precisamente, respecto a los socialistas utópicos, los
jóvenes saint-simonianos o los furieristas podrían considerarse románticos.
Ellos hablan de la alienación humana, término que repescaría Marx.
Byron también defendió a los ludditas ante la cámara
de los lords, cuando estos iban a ser condenados. Barbier era directamente un
poeta luddita que cantaba contra el maquinismo sobre 1830.
Delacroix tuneado
Y por debajo de todo, pero también por encima estaban
las sociedades secretas, como los socialistas de Blanqui o los conspiradores
carbonarios que acogen a romanticistas radicales como Leconte de Lisle.
Todos y todas están preparando el segundo asalto
revolucionario, el definitivo, la llamada Primavera de los pueblos, que
mezclará movimiento obrero con nacionalistas, en las insurrecciones de 1848.
La
primavera de los pueblos
La revolución de 1848 ha pasado a la historia por sus
nacionalismos, y sin embargo, se deja de lado la cuestión internacionalista. Y
es que muchos exiliados por motivos políticos creaban lazos con otros exiliados
en ciudades como París, siendo de distintas nacionalidades. Por supuesto, ya
estaban presentes los socialistas o los proudhonianos. Bakunin tomará parte activa
en la revolución de Dresde de 1849 y en 1848, Marx y Engels publicarán el
Manifiesto Comunista.
En todo caso, el romanticismo se prestaba a una
rebeldía tipo izquierdista, excepto cuando servía simplemente de válvula de
escape de la sociedad burguesa y la clase media… vaya, como el punk o las
raves…para ellos, el pueblo era el tesoro espiritual de la nación, por muy
conservador que fuera, como hoy mismo cuando todas las ideologías evocan al
pueblo. Ese ser inerte, pero espiritual.
Del pueblo nace el folk, el volk, acuñado en 1846. Recopilar canciones populares antiguas, es
decir, el folk, era también algo romanticista, pues les acercaba al pasado
idílico, cuando no, a los poetas épicos de un endiosado y misterioso mundo
medieval.
Espoleados por la moda romanticista aparece el vals,
la mazurca o el schuttiste, basados
en danzas populares. El vals en sus inicios estaba mal visto, pues la sociedad
más reaccionaria lo tildaba de “violación coreografiada”.
La canción popular por su parte, dejará de hablar de arados
y cosechas, pues millones de campesinos emigraban a las ciudades fabriles,
después de 1840. En esos años, en los bares y tabernas de las ciudades se
ofrecerá música en directo, pero saltará a los Music-halls y salas de bailes, precedentes absolutos de discotecas
y clubs.
Y es que esta es la época donde se sustituye en cierta
manera la religión por la cultura: el arte se convierte en un símbolo de
estatus; los teatros y óperas se convierten en catedrales, y los turistas, de
momento solo burgueses, llenan el Louvre y el British Museum.
La
guerra de los románticos
La guerra de los románticos se denomina a una
controversia de tipo musical entre compositores alemanes. Es la menos guerra de
todas sus controversias.
Para 1850 empieza un debate intenso entre los músicos
centroeuropeos.
Por un lado, están los que defienden la estructura
musical y la música programática, son los conservadores con Brahms y Clara
Schubert a la cabeza y con sede en Leipzig, será la llamada entonces música
clásica.
Por otro lado, estarán los progresistas radicales que
abogarán por la música absoluta con Liszty sus poemas sinfónicos a la cabeza y con Wagner en la sombra, su sede
estará en Weimar. Será la llamada música moderna y creerá en el añadido de
imágenes y decorados a las representaciones.[4]
Hará correr ríos de tinta pues ambas facciones tendrán
periódicos de uno u otro signo. Habrá gritos y abucheos entre unos y otros,
pero de ahí no pasará, y todo se diluirá a finales de la década.
Será una guerra que nadie recordará, igual que la
Batalla de Hernani o la noche de los monstruos.
Post-romanticismo
El “Arte por el arte” de los románticos se hizo
minoritario y es que, tras el fracaso de la revolución de 1848, los románticos
comenzarán su decadencia, dando paso al realismo.
Pero la historia no es una secuencia, no es una
cuestión rupturista al 100%, no se pasa de una cosa a otra así como así, sino
que es gradual, y contiene ecos.
El realismo post-romantico dio obras sociales como las
de Coubert o novelas como las de Zola, con alto contenido social. De hecho, una
de las obras cumbre del romanticismo social se publicará en 1862, “Los
miserables” de Víctor Hugo.
Pervivirán espíritus románticos como Rimbaud, que
decidirá romper los lazos entre la vida y el arte. Además, llegará la reproducción
técnica, la fotografía, de la que Baudelaire decía que se había confundido la
industria con el arte, tal y como hoy afirmamos que ha muerto el cine con la
invasión de los móviles y las plataformas de TV.
Coubert, republicano y socialista, no consiguió crear
una base para el arte políticamente revolucionario para la mitad del s. XIX.
Lo que sí se darán por primera vez son barrios donde
se confundirán bohemios y outsiders,
como el en el barrio latino de París, hoy epicentro de la turistificación. Estos
barrios se convierten a finales del XIX en los centros de la vanguardia, y
jóvenes provincianos, como Rimbaud, leían revistillas o poesía heterodoxa, los
primeros fanzines.
Surgió así una culturilla que hoy llamaríamos underground o contracultura. Allí había
un mercado artístico de cierta envergadura, pero no dotaba a la vanguardia
post-romanticista de un medio de vida.
Unos 150 años después, esto sigue pasando.
En esos barrios, se juntaban también los comunistas de
Marx con los bakuninistas. Éstos últimos identificaban mucho esta contracultura
con la revolución y sin embargo, la bohemia no tenía ninguna política
específica. Exactamente como hoy en cualquier barrio “alternativo” o en
cualquier concierto de post-punk, hardcore, en una batucada o en una rave.
Pero lo cierto es que se multiplicaban estos centros
de artistas bohemios del XIX, como el Münscher Kunstverein, algo así como club
de arte de Munich, pero con 4500 afiliados. Esto sucedía en Munich, una ciudad
poco dado a la bohemia, más bien conservadora.
Para 1860-1870 la música está cambiando. Por cierto,
que es en París en esta época, concretamente en 1860 donde se registra la
primera grabación del mundo, se trata de una canción infantil de pocos segundos,
una verdadera cacofonía espiritista que harían las delicias de los ruidistas
actuales:
La cuestión es que en 1860-1870 los obreros
industriales dejarán de cantar canciones populares y empezarán a bailar en los Music-halls, asimismo también se
multiplicarán las bandas musicales obreras.[5]
Los post-romanticistas se van a diluir en diferentes
escuelas y movimientos : el parnasianismo, el decadentismo, el simbolismo o el
esteticismo. Post-romanticismo será sinónimo de malditos en algunos casos, y de
marginados oscurantistas en otros. Como decía Rimbaud, será “El baile de los
ahorcados”.
Todo esto acabará, como no, en fuego y sangre.
El 18 de marzo de 1871 estallará el movimiento
insurreccional de La comuna de París, la última revolución romántica del s.
XIX.
El pueblo de París se alzó ante el vacío de poder
dejado tras la derrota francesa ante Prusia. Las milicias ciudadanas, la
Guardia nacional de París y el pueblo tomaron la ciudad y establecieron el
socialismo autogestionario de tintes libertarios.
Dos meses después será reprimida brutalmente (más de 30.000
asesinados).
En la Comuna destacó, el ya anciano romántico, Víctor
Hugo junto a su amiga, la anarquista Louise Michel; el pintor realista Coubert,
fue el presidente de los artistas durante la revuelta, pero también estuvo el
pre-impresionista Manet. El poeta Paul Verlaine fue jefe de prensa communard. También estuvo el jovencísimo
Rimbaud, que dedicó varios poemas a la orgía parisina. También el pintor Tissot,
o Félix Pyat, uno de los popes del romanticismo socialista, fundador del
periódico “Le Combat”, el mismo
nombre curiosamente que el diario de Camus y Sartre durante la ocupación nazi.
En esa época además, ya había poetas obreros -poétes ouvriers- que se dedicaban tras
el trabajo en la fábrica a escribir o recitar poesía. Muchos de ellos los compaginaban
con el trabajo político, pues para entonces la Internacional de los
trabajadores comenzaba a ser un hecho. Uno de ellos fue Eugene Pottier,
jornalero de imprenta. Otro de ellos fue Napoleón Gaillard, zapatero y artista,
que llegó a nombrar su barricada durante la comuna, “Castillo Gaillard” y
convirtió así una barricada en una obra de arte.[6]
Y respecto a Rimbaud…parece que Rimbaud fue violado
por los militares durante la represión con tan solo 16 años. Él mismo lo
declama en el poema “Corazón robado”…
Los grandes traidores a la Comuna serán Flaubert o la
George Sand, que criticarán abiertamente la experiencia.
Tras las cenizas de la Comuna y del romanticismo, el
viento las esparcirá en otros movimientos hasta nuestros días donde los nombres
se olviden, pero los gestos y las ideas pervivan en el mar agitado de Turner,
que no es otro que la tierra removida por donde pisamos generaciones y
generaciones anhelantes de esperanza.
Ahora
mismo en la estancia el aire va perdiendo luminosidad y cae gota a gota sobre
el escritorio.
Ahora
mismo, el aire va ganando elasticidad y cae gota a gota sobre la mesa.
Solo
fueron necios, solo fueron poetas. (Pan total,”El Vector
espectro”, 2015)
[1]
ROCHA,SERVANDO. Historia de un incendio.
Arte y revolución en los tiempos salvajes. De la Comuna de París al
advenimiento del punk. Ed. La Felguera. Madrid, 2006.
[2] E.H.
CARR. Los exiliados
románticos.Bakunin,Herzen,Ogarev.Ed. Anagrama.Barcelona,1969.
[3]
HOBSBAWM.J,ERIC. La era de la revolución
(1789-1848). Ed. Critica. Barcelona, 1997.
[4] DELGADO
CORTADA, CONSUELO. La música en el
romanticismo europeo. Universidad de Valencia. Valencia, 1950.
[5]
HOBSBAWM.J,ERIC. La era del capitalismo I y II. (1848-1875) Ed. Guadarrama. Madrid, 1977.
Voy a tratar de hablar de
un tema tan filosófico como la violencia en la prehistoria. Y es que
entraríamos en el terreno de la filosofía, ¿Es la guerra natural o cultural?
Se ha hablado del buen
salvaje como lo hizo Rousseau (1712-1788), se ha estudiado el matriarcado
pacífico de Bachofen (1814-1887), la ayuda mutua entre los salvajes de
Kropotkin (1842-1921) o que “el hombre es un lobo para el hombre” que
preconizaba Hobbes (1588-1679), pero vamos a ver que dicen algunas de las
últimas hipótesis arqueológicas al respecto.
Habríamos de distinguir
aquí, cual es la violencia que se ejerce en la prehistoria: ésta puede ser
violencia endémica o estructural como veremos en el caso del Neolítico. Pero
esto no es guerra. La guerra es aquella violencia generalizada que es
organizada, y con una infraestructura.
Arte rupestre levantino
Por otro lado, se calcula
que la población mundial, por ejemplo, en el Paleolítico, no superaría los dos
o tres millones de personas, por lo que hablamos de grupos relativamente
aislados, con muy poca densidad demográfica. Esto nos llevaría a pensar que no
habría conflictos, pero no es tan así. Es más complicado.
En Oriente medio, durante
el Natufiense (10800-8300 A.C.), nos encontramos en un entorno muy poblado
donde no hallamos indicios de conflictos. Sin embargo, en el Mesolítico centro-europeo
(6000- 3000 A.C.) encontramos bastante violencia, como veremos, en una
población con una densidad muy baja.
Lo curioso, es que suele
constatarse que la baja demografía engendra ayuda mútua y cooperación para
poder sobrevivir, que no es el caso del Mesolítico europeo.
Matar a otros humanos nunca
ha sido la norma en la especie humana. Es más, si nos atenemos a esto, la
selección natural habría actuado a favor de las personas que no asesinan por x
motivos.
A ver, si alguien investigara
nuestra sociedad actual de aquí a 20.000 años, pensaría que vivíamos en el
apocalipsis cuando descubrieran los cientos de fosas comunes de la guerra civil.
Con esto, quiero decir que los enterramientos y conflictos no son comunes en un
período extensísimo de la historia de la humanidad como es la prehistoria.
Antropofagia
de Homo Antecessor y Neanderthal
La primera cuestión que
nos encontramos entorno a la violencia es la polémica sobre la antropofagia de
nuestros primos en la evolución humana. Hay evidencias de canibalismo en la
Gran Dolina de Atapuerca. Se han hallado restos comidos por Homos de Homo
Antecessor[1], datados en el 780.000
A.C. Todavía no se sabe si se trató de rituales simbólicos post-mortem, pero
para algunos y algunas prehistoriadores/as parece evidente que se trata de un
ritual.[2]
Por cierto, los primeros
cementerios, las primeras tumbas aparecen hace unos 100.000 años, en el Paleolítico
medio, para evitar la profanación por carroñeros y porque el mundo simbólico
comienza a ser más complejo; posiblemente el primero en realizar estos
enterramientos fue Neanderthal, aunque se ha sugerido últimamente que pudiera
haber sido Homo Naledi, muy anterior.
Se han encontrado también
en Atapuerca, en la Sima de los huesos, los cuerpos de 28 neanderthales datados
en el 430.000 A.C. , pero en concreto uno fue golpeado repetidas veces en la cabeza
hasta su muerte: se trata del primer homicidio conocido.
En cuanto al resto de
cuerpos, todavía se especula si fueron sacrificios alargados en el tiempo, si
fue un conflicto duradero en el tiempo o si fue un cementerio. Lo que es seguro
es que algunos debieron caer de manera accidental, pues es una fosa escarpada
en la montaña.
En el Paleolítico no encontramos
muchas escenas de violencia entre humanos/as a pesar de que ya existen los
mortíferos arcos y flechas.
Paleolítico
mortal
En el yacimiento sudanés de
Jebel Sahaben, en el denominado sitio 117, que está datado sobre el 13.400 y el
12.000 A.C. Se hallaron 61 individuos, de los cuales 30 fueron masacrados por
proyectiles. Numerosas flechas de sílex aparecieron incrustadas en los
esqueletos.
Esqueletos de Jebel Sahaba
Hubo ensañamiento. Además
de las flechas, hubo multitud de golpes y fue indiscriminado: mujeres, ancianos
y niños. No hay ajuar, pero están enterrados/as con cuidado, por lo que pudiera
ser que parte de su comunidad hiciera los enterramientos después de las
masacres, sí en plural porque parece que fue un conflicto alargado en el
tiempo. Las agresiones ocurrieron en un período largo de tiempo de sequía
extrema en el Valle del Nilo.
Por otro lado, los/as
cazadores/as-recolectores/as comenzaron a sedentarizarse, con lo que ello
implica: territorialidad. Esto supone defensa del territorio y de sus recursos.
En todo caso, como decía, las víctimas fueron enterradas con cariño y con
esmero, por lo que se sugiere una incursión de otro grupo. Vuelvo a repetir que
hubo varias, es decir, estaríamos hablando de un goteo de muertos en un
conflicto más largo.[3]
Bien, se ha dado la
explicación de la sequía extrema para justificar el hecho violento, sin embargo,
también está el yacimiento de Nataruk, al norte de Kenia. En algún momento
entre el 9700 y el 7000 A.C. aparecieron 27 cadáveres. Al contrario que en Jebel
Sahaba, aquí no parece que hubiera escasez de recursos, pues esta zona fue un
vergel hace más de 10.000 años.
Aquí se han encontrado
niños, mujeres y hombres enterrados sin ningún cuidado y boca abajo, incluidas
mujeres embarazadas y niños pequeños. No es algo común en el paleolítico,
quizás se dio por una situación de stress social y violencia.
Quizás se estaban
produciendo cambios que harían que nunca volviéramos a vivir como antes. La
llegada progresiva del Neolítico es un proceso muy largo en diferentes épocas y
en diferentes lugares.
Lo que sabemos es que se
topó con numerosas resistencias y quizás las comunidades agropecuarias no
fueran recibidas con mucho entusiasmo.
Con la llegada del
Mesolítico la violencia comenzará a ser más frecuente. Los enterramientos con
asesinatos se multiplican, como los yacimientos encontrados en Ucrania, Escandinavia
o Rumania, pero son puntuales y de pocas víctimas.
Encontramos evidencias de
violencia en la Cueva de la Charente en Francia con una datación del 9000 A.C.,
en la Silesia polaca encontramos 16 victimas magdalenienses; una masacre
seguida de decapitaciones y canibalismo entorno al 13.500 A.C.
En Ofnet (Baviera, sur de
Alemania) encontramos hace más de 7500 años 34 cuerpos, 9 de mujeres y 20 de niños,
todos decapitados. En una fecha similar, encontramos otro depósito en
Kanaljorden en el sur de Suecia. Allí habían 10 cuerpos, 3 con grandes
traumatismos en la cabeza, las cabezas ensartadas en lanzas. Parece que este si
fue un ritual conectado con la violencia.
Charles Manson no inventó
nada.
En el Estado Español, en
la Cueva de Els trocs (Pirineo oscense) se encontraron los restos de 9 personas
datados entre el 5300 y el 5000 A.C. Según los restos de ADN procedían de
Europa central, desconocidos entonces en la península. Extranjeros, vaya.
Los investigadores
piensan que estamos ante un grupo de pastores y pastoras que se separó de su
comunidad y fueron exterminados por los/as caza-recolectores/as locales. Aunque
pudiera ser también que se tratara de 2 grupos diferentes de comunidades
neolíticas.
Precisamente en Centroeuropa
se dió una cultura expansiva Neolítica, la cultura de la cerámica de bandas o
LBK (Linearbandkeramik) a partir del
5500 a.C. Esta expansión no estuvo muy bien vista por los/as cazarecolectores/as
autóctonos, puesto que las fortificaciones datan precisamente de la época de la
expansión, y en concreto de la expansión hacia Europa occidental. Otro dato que
confirma que no se llevaban bien, es la ausencia de cerámica LBK en poblados
mesolíticos. Los pocos artefactos que hay de una cultura en el lugar de la otra
son…armas.
Efectivamente, flechas
mesolíticas en aldeas LBK y hachas de piedra LBK en asentamientos mesolíticos.
Aún así, la violencia
entre agricultores/as y caza-recolectores/as no tiene ni comparación con la que
desplegarían los agricultores LBK entre ellos un milenio después. Aquí sí, aquí
nos encontraríamos con la muerte y la destrucción.
Y sí he hablado de caza-recolectores
y caza-recolectoras. ¿Por qué digo esto? Pues porque se ha descubierto a partir
de las huellas dactilares, si, no estoy flipando, se llama Paleodactiloscopia,
que hubo mujeres que hicieron pinturas rupestres. También cazadoras, como las
identificadas en las tumbasde la
América prehistórica: del 20 al 50 % eran mujeres.
De la misma manera hubo
mujeres en la guerra o el conflicto y muchas de las tumbas guerreras de la Edad
de los metales estaban ocupadas por mujeres.
La producción de industria
lítica, de herramientas y de las primeras armas como las mortíferas azagayas o
arcos y flechas, también fue cosa de mujeres.
Apocalipsis
LBK
A pesar de lo que mucha
gente piensa, el Neolítico no supuso un progreso en el tema alimentario o en la
calidad de vida. La esperanza de vida en el Paleolítico era más alta. Incluso
según últimas investigaciones, en el Paleolítico tenían mejor salud bucal.
Hay controversia al
respecto pues algunos autores afirman que en el Paleolítico se tenía peor dieta
que en el Neolítico, mientras que otros autores opinan que no hubo desnutrición
hasta períodos avanzados del neolítico, donde se empiezan a encontrar las
primeras evidencias óseas de raquitismo y desnutrición.[4]
Fosa de Talheim (Alemania) 5100 A.C.
La primera fosa común
apareció en Talheim (Alemania) y está datada en el 5100 A.C., en la fase final
del LBK. Allí se encontraron 34 cuerpos de los que 16 eran niños, pero ninguno
de 0 a 4 años, por lo que se piensa que los secuestraron.
La cuestión es que a las
victimas las mataron de espaldas, posiblemente huyendo, pues no hay lesiones
defensivas, luego los remataron en el suelo. Posiblemente fue un ataque al amanecer,
quizás todavía dormían. Una escena dantesca de caos, terror y violencia descontrolada,
una fosa común llena de cadáveres arrojados sin ningún orden.
Después de Talheim se
fueron encontrando una fosa común tras otra datadas todas sobre el 5000 A.C. y
en la zona de Alemania y Austria. Este hallazgo de 1983, desmontó por completo
la idea de las pacíficas sociedades neolíticas matriarcales.
Otra fosa, la de Kilianstädten
es muy perturbadora. Se trata de una zanja larga y estrecha con 26 víctimas, la
mitad adultos y la otra mitad niños. No hay mujeres y todas las víctimas tienen
las piernas rotas.
Secuestraron a las
mujeres y torturaron al resto. La búsqueda del exterminio de la comunidad
enemiga.
Sus hijos serán
los de los vencedores.
Sucedió en la Argentina del golpe, sucedió en la Bosnia
de los 90. Quizás el mito del rapto de las sabinas sea un reflejo que ha
llegado vía oral desde tiempos inmemoriales.
En Asparn-Schletz el número de víctimas tampoco
incluye a mujeres jóvenes y éste puede ascender a 200. Pero en la fosa de
Herxheim es brutal: hay 450. Eso sí, en este caso se trata de asesinatos en
varias épocas. Aquí también ensartaron las cabezas en estacas pero no solo eso,
también hubo canibalismo.
Todo esto hizo que colapsará la cultura LBK.
Una de las últimas masacres reseñables del Neolítico fue
el caso de Koszyce en Polonia sobre el 2880 A.C. Probablemente por un conflicto
entre la gente de la cultura de cerámica cordada y la de las ánforas globulares.
Pero no fue lo común, no tanto como en la cultura LBK, o como después en la
Edad de los metales. Cuando empezó la guerra, la guerra de verdad.
En Europa a partir del 3000 A.C. se institucionalizó
la guerra donde se enfrentarán hombres en edad militar, los guerreros. Últimos hallazgos
nos han iluminado sobre el hecho de que muchos de estos guerreros fueron en
verdad guerreras, como la joven de Egtved en Dinamarca de hace 3400 años.[5]
La edad del cobre inaugura la Edad de los metales y
aquí la guerra será una constante, y aunque en muchos lugares aún no se habrá
descubierto la escritura, éste periodo será más conocido, más sangriento y más
guerrero. Habrá comenzado la historia casi al mismo tiempo que la historia militar.
Consideraciones
finales
Es curioso porque en la historia de la música hay
ciertas cuestiones en común con la propia evolución de la misma historia. Ted
Gioia, historiador y compositor, había investigado las músicas de las
sociedades caza-recolectoras, y se puso enseguida a investigar la música en las
sociedades ganaderas y lo que constató fue que culturas sin ningún contacto
directo entre sí habían adoptado prácticas y valores muy similares, pero la cazadora
era completamente diferente a la de la sociedad ganadera. ¿Acaso el paso de la
caza a la ganadería en el Neolítico había modificado la esencia de las
actividades musicales?
Es muy fuerte, las sociedades ganaderas usaban la
música un tanto relajante, pues no tocaban para las personas sino para sus
animales, la música pastoril, que evolucionaría hacia algo tan sublime como la
Sinfonía pastoral de Beethoven. Sin embargo, las sociedades cazadoras
necesitaron una música fuerte y escandalosa para ahuyentar depredadores.[6] Puede sonar muy loco, pero
¿Son los cantantes de country ganaderos y los rockeros caza-recolectores?
Incluso las letras de la música country parecen tener
sus raíces en la etapa Neolítica: siguen defendiendo un sistema de valores
asociados a una vivienda fija, opuesto al nomadismo de los motoristas rockeros,
o en el “trotamundismo” del blues.
El canto Yodel
se ha empleado por mil años en las comunidades ganaderas para llamar a los
animales o comunicarse con aldeas vecinas. Así que el Yodel se incorporó a los discos de country desde el principio.
La actividad agropecuaria ha bajado a minimos en el
primer mundo, y el éxodo rural es un hecho, pero la música country se reinventa
y sigue cantando a lo popular, a lo rural. ¿Acaso los trovadores seguían
cantando sobre los caballeros después de la desaparición del Feudalismo?
A pesar de tanto dato escabroso, a la humanidad lo que
nos ha movido a lo largo de la historia no ha sido la guerra sino el conflicto.
El conflicto entendido como la contraposición de intereses entre grupos.
Mayoritariamente esto se ha solucionado con negociación: si no hubiera sido
así, ya nos habríamos extinguido.
En cuanto a la división del trabajo por géneros que
hemos heredado, en la prehistoria no tendría mucho sentido, pues todos y todas
serian útiles para la comunidad.
Si vamos al hecho de qué nos distingue como humanidad,
muchos/as verán la guerra. Y sin embargo, hay un hecho claro, tangible: sin
cuidados colectivos no hubiéramos sobrevivido como especie. Se dan antes los
cuidados que la guerra, para muestra un botón: Hace 530.000 años en Atapuerca,
una niña Heidelbergensis, anterior a Neanderthal, tenía varias deformaciones,
lo que dificultaba su psicomotricidad, pero vivió unos cuantos años, no murió
casi al nacer.
Esto fue posible gracias a que alguien la cuidó.
Lo que está claro es que no podemos volver atrás. Seguimos adelante inexorablemente.
[1] Homo
Antecessor es objeto de polémica todavía en su catalogación. En todo caso, se
trata de un antecesor nuestro, de Neanderthal y de Sapiens.
[2]
GUILAINE,J.ZAMMIT,J. El camino de la
guerra. La violencia en la Prehistoria.Ed. Ariel. Barcelona, 2002.
[3] GONZALEZ
RUIBAL, ALFREDO. Tierra arrasada: un
viaje por la violencia del paleolítico al siglo XXI. Ed. Critica.Barcelona,
2023.