Introducción
Si bien es cierto, que dada la profusión de esclavistas vascos y catalanes y todo sea dicho, a la calidad de dichas televisiones autonómicas, algo se ha podido ver , como en la vasca EiTB en el espacio “Una historia de Vasconia”, donde se emitió un episodio llamado “Trata de negros y tráfico de chinos” ya en 2020 , mientras que TV3 emitió “Negrers, la Catalunya esclavista” en 2023.
En 2023 también, Canal historia estrenó la docu-serie “Encadenados” aún sin estrenar en televisiones públicas, pero antes de eso nada...y por supuesto ningún film en gran pantalla como los yankees.
Ni Telemadrid, ni la valenciana Á punt ni mucho menos la 1 española se han preocupado de describir estos aciagos capítulos de nuestra historia, a veces una historia muy reciente.
Es un desconocimiento forzado puesto que no interesa desvelar los funestos vericuetos de un tema bastante peliagudo que además implica a parte de la aristocracia actual cuando no a la ascendencia borbónica como a la Regente María Cristina.
Pero lo peor no es eso, lo lastimoso del asunto es que tenemos a un montón de youtubers y podcasters de derechas y de extrema derecha llorando a moco tendido minimizando la tragedia y excluyendo a España y a la Monarquía hispánica de tan cruel práctica, falseando la historia y apelando una vez más a la leyenda negra.
En el terreno de las investigaciones si que tenemos precedentes mucho antes, como la obra “ La esclavitud en Catalunya en los últimos tiempos de la Edad media” de J. Miret y Sans publicado ya en 1912, o el ensayo “La esclavitud en Castilla durante la Edad moderna” de Antonio Dominguez impreso en 1952 o “La esclavitud en Valencia durante el reinado de los reyes católicos” de Vicenta Cortés.
Existen muchísimos más documentos y obras pero ha sido recientemente que el catedrático de historia contemporánea de la Universitat Jaume I, José Antonio Piqueras, ha vuelto a abrir el melón con varias publicaciones basadas en investigaciones muy serias. En 2011 ya publicó “La esclavitud en las Españas. Un lazo transatlántico” y en 2021 salió a la luz “Negreros. Españoles en el tráfico y en los capitales esclavistas” donde da buena cuenta de como se amasaron parte de las grandes fortunas y enormes herencias de la alta alcurnia española actual.En 2025 Amenábar estrenaba “El Cautivo” sobre los años de Cervantes preso en Argel donde en ningún momento se nos habla de los cautivos “moros” en la península que también esperaban su libertad.
Por supuesto, no hemos visto abrir ningún telediario con la noticia ni grandes debates culturales como antaño era habitual en la televisión pública pues hace mucho tiempo que se pasó a la sociedad del espectáculo del odio y la ventana de Overton se nos ha roto por la esquina del fondo a la derecha.
La esclavitud valenciana en la Edad Media
Pero vayamos a Valencia y sin querer comenzar por el principio, pues como ya sabemos romanos, bárbaros o musulmanes ya estuvieron puestos en la materia de manera continua (Ya esctribí un artículo anterior sobre el tema de manera más generalista: léelo aquí), pasaremos al Reino de Valencia con la conquista de Jaume I en 1238.
El mismo Jaume I nos describe en “El llibre del Fets” que donó 200 esclavos moriscos de la conquista al Papa pero ya antes habían hecho una buena bestialidad en Mallorca, pues al conquistarla a sangre y fuego, esclavizó a la mayoría de la población siendo éstos vendidos en el Puerto de Barcelona y Tarragona.
En todo caso, en Valencia, mediante “Els Furs” o legislación local, se permitió esclavizar mozárabes si éstos trataban de huir o cometían algún delito. Como nos comentó más de sesenta años atrás Vicenta Cortes : “ el mercado se surtía del corso en pequeña escala, de las razzias (…) de los apresados en barcos de moros corsarios, los prisioneros de guerra, los capturados en cualquier algarada, los procedentes de os otros reinos, formaban la mano de obra eficaz y barata que proporciona siempre la esclavitud”.1
Sin embargo, a fines del s. XIII la procedencia de los/as esclavos/as va a ser turca y balcánica pero durante la segunda mitad del siglo XIV, serán los tártaros, y posteriormente, en los dos primeros tercios del siglo XV, los rusos y en menor medida circasianos.2
Durante las guerras que mantuvo la Corona de Aragón también continuó el apresamiento de cautivos/as, como en 1375 en la guerra contra Castilla cuando los mozárabes que se alinearon con los castellanos fueron esclavizados o con la constante guerra con Cerdeña, el “Vietnam” aragonés, que inundó los mercados de esclavos de Valencia de nativos sardos, que aunque estos también eran cristianos daba igual.
Llegados a éste punto se ha de resaltar que los/as esclavos/as no solo llegaban a Valencia sino que eran exportados/as fundamentalmente a Italia. Hemos de recordar que en este período Valencia pertenecía a la Corona de Aragón y que dentro de la misma como reinos independientes también se contaba con el Reino de Sicilia, Cerdeña o Nápoles (desde 1442), pero que por relaciones comerciales y por el hecho geográfico también se vendía a Venecia o a Génova.
Los tratantes valencianos podían ser directamente corsarios pero en su mayoría eran mercaderes que importaban la “mercancía” generalmente a tratantes italianos aunque también a catalanes y baleáricos. Sabemos los nombres de algunos de éstos corsarios valencianos que asaltaban poblaciones en la costa magrebí entre 1370 y 1380 como Jaume Alfonso y Bernat Bigarra pues hay diversos pleitos acerca de sus actuaciones en la documentación del Archivo del Reino de Valencia.
Del otro lado también hubo asaltos y secuestros como el ataque de piratas berberiscos a Altea en 1462 y los correspondientes cautivos secuestrados. A veces eran respuestas a ataques en uno u otro lado, por ejemplo como consecuencia del asalto y captura de la población de Torreblanca en 1397 por parte de piratas norteafricanos, las autoridades valencianas armaron una flota y asaltaron y saquearon al año siguiente Tedelis (Argelia) siendo vendida su población en Valencia.
Como podemos deducir en la Alta Edad Media abundaban los esclavos mozárabes y magrebíes, aunque también están los casos de Europa Oriental ya mencionados, fueron mayoritariamente esclavos hombres, pero a partir de mediados del s. XV encontramos también bastantes subsaharianos. Los/as africanos/as negros/as serán posteriormente hegemónicos en la trata en Edad Moderna y así la esclavitud pasará a “racializarse”.
La esclavitud durante el Reinado de los Reyes católicos (1479- 1516)
Jeronimo Münzer fue un comerciante humanista germano que viajó por la península entre 1494 y 1495 y da buena cuenta del mercado de esclavos que a veces se exponían en lo que hoy es la Lonja y el Mercado central:
“Ví en cierta casa personas de ambos sexos puestas a la venta. Eran de Tenerife (…) que se rebeló contra el rey de España y fue sometida por éste, que puso en venta todos sus hombres (entre 1486 y 1487). Había un mercader de Valencia que trajo en una nave 87, de los cuales murieron 14, por no soportar el mareo y el clima. Los otros fueron puestos en venta. Son hombres morenos, pero no negros, semejantes a los bárbaros.3 Sus mujeres están bien formadas, con miembros fuertes y bastante largos; pero son bestiales en sus constumbres, porque hasta ahora no han vivido bajo ley alguna, sino que son idólatras. Las Islas de Canarias son fecundas en producir azúcar (…) Ví muchos cautivos con cadenas y grillos, forzados a durísimos trabajos, como serrar vigas y otras cosas.”4
Esto está escrito en tiempos de los Reyes Católicos por lo que aquello de que Isabel la católica eliminó la esclavitud es falso. A lo que se agarran “los defensores de la patria” fue a que decidió hacer vasallos suyos a los/as indígenas y por tanto, exentos de esclavitud, pero también es cierto que debido a las enfermedades y al trabajo explotador éstos caían como moscas y hubo que enviar a africanos que al parecer, “estaban más cualificados” y con los que no había problema en esclavizar.
El primer envío de esclavos africanos fue ordenado por Fernando el Católico en 1510 inaugurando el comercio transatlántico de esclavos africanos a gran escala. Entre 1501 y 1641 pasaron por los puertos esclavistas de Cartagena de Indias, Veracruz o Santo Domingo unos 3 millones de africanos/as y sin embargo, se sigue extendiendo el mito de que la esclavitud hispana fue más suave y humana cuando la esperanza de vida del esclavo desde que llegaba debido al trato vejatorio era entre 15 y 20 años como mucho, sin contar las proporciones de los/as que morían en el viaje.5
Pero sigamos con Valencia pues en el s. XV había sido un gran motor comercial y lo seguía siendo a principios del XVI. Se contaban en la ciudad unos 363 tratantes de esclavos durante el reinado de los Reyes Católicos, algunos ocasionales pero otros parece ser que aparecen en bastante documentación de los libros de la Bailía6 y en este caso, los más numerosos eran los autóctonos, con apellidos tan valencianos como Font, Fenollosa, Gil o Ferrandis.
Lo cierto es que este período es el de máximo esplendor de la esclavitud valenciana.7
Al parecer eran más caros los esclavos blancos y de entre estos, las mujeres y luego seguían los guanches, moriscos y los cautivos por acción militar como los de la conquista de Orán o los primeros indígenas americanos. De todos ellos, los negros y las negras eran las más baratas, y los más abundantes de todo el conjunto, los “muchachitos” o sclavets, generalmente niños y niñas.8
En cuanto a los compradores encontramos en primer lugar a los marineros y luego al ejército para pasar a la nobleza, los reyes o el alto clero. Sin embargo, también poseyeron esclavos/as la alta burguesía o los gremios como los carniceros o incluso los criados. La esclavitud estaba tan arraigada en la sociedad que si se poseía capital no había escrúpulo alguno en comprar algún cautivo.
Los esclavos y esclavas podían comprar su rescate o bien acudiendo a algún familiar, a algún mercader que tratara con sus reinos de origen o bien acudiendo a la mendicidad y el ahorro o por supuesto a la fuga. Los africanos, sin embargo, la mayoría de las veces quedaron desvalidos sin posibilidad de ayuda ajena. Muchos esclavos una vez convertidos en libertos se quedaron y pasaron a engrosar la vida cotidiana de la Valencia renacentista.
Continuidad de la esclavitud en Edad Moderna
Una de las formas de hacer esclavos/as como se ha apuntado era apresarlos/as durante episodios bélicos. Durante la gran campaña de conversión de moriscos de 1525 y sobretodo durante las vejaciones sufridas por éstos en la revuelta de las Germanías (1519-1523) se traspasaron algunas líneas que acabaron en el levantamiento morisco de la Sierra de Espadán en 1526. La derrota de los moriscos por parte de las tropas enviadas por Carlos I supuso la venta de los derrotados, mujeres y niños incluidos.9
La esclavitud tenía el llamado “Derecho Real de quinto” que no era otra cosa que el derecho a botín para el rey, es decir, un impuesto sobre la venta del esclavo. Además, resultaban útiles en la época de auge de la Monarquía hispánica para remar en las galeras que el Imperio usaba en sus constantes guerras, y esto fue así hasta por lo menos 1725. Durante un corto período de tiempo, entre 1604 y 1626, incluso hubo una escuadra valenciana compuesta por cuatro galeras.10
En cuanto a la situación de los/as esclavos/as en los siglos XVI y XVII era práctica habitual sujetarlos
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| Símbolo en la C/ Bordadores de Madrid |
En València no se conservan por cierto.
La vestimenta era muy sencilla en edad moderna y consistía en una camisa, alpargatas y un saragüell, es decir un calzón corto, mientras que para las mujeres lo más común sería la camisa con corpiño, falda larga y delantal.
La mayoría tenía entre 15 y 25 años y no solían llegar a los 50 dadas las extenuantes jornadas de trabajo. Aunque hubo reglamentos que establecían de 10 a 16 horas diarias en la práctica numerosos testimonios describen jornadas de 18, 19 e incluso 20 horas con apenas 3-6 horas para el sueño en el caso americano. En Valencia y dada la especialización en el empleo doméstico tal vez pudiera tratarse de menos horas de trabajo a excepción de empleos rurales como la cosecha.
Paradójicamente, fueron los hornos y panaderías valencianos los que mayor mano de obra esclavizaba usaron pues se trabajaba a destajo.
Algunos historiadores han querido ver en los mecanismos de defensa de los/as esclavos/as de la Monarquía hispánica una esclavitud más laxa respecto a otros países, pero lo cierto es que “ la inmensa mayoría de esclavos rara vez conocieron mecanismos significativos de negociación”11
La época de oro del esclavismo español durante la “Segunda esclavitud”
Durante la etapa anterior en el comercio de esclavos/as se establecieron numerosas concesiones a tratantes extranjeros en beneficio de la Hacienda Real. A partir del ciclo que se inaugura en 1789 numerosos países independizados de América Latina prohíben la esclavitud además de que el triunfo de la revolución de los esclavos haitianos en 1804 supondrá un duro revés al pensamiento esclavista.
La prohibición del comercio de esclavos/as a partir de 1820 no acabó con este sino que lo incrementó ya que mientras potencias europeas como Francia o Gran Bretaña se retiraron de la trata, y en concreto éste último se concentró en perseguirla, otras potencias como Portugal liderarían la primera mitad del siglo, mientras que España lo haría a partir de 1840 capitalizando el vacío de mercado.
Esta época se considera como la “Segunda esclavitud” por cuanto se restablece la misma a pesar de su prohibición y serán los tratantes de los países ibéricos sus mayores beneficiarios. Se calcula que entre 1751 y 1867 llegaron 7.800.000 esclavos africanos a América.
Los traficantes de esclavos/as españoles pasarían de éste oficio al de respetables burgueses para acabar blanqueándose algunos como dignos aristócratas.
Los ejes más claros de los negreros fueron Cantabria y Cádiz pero con mayor relevancia lo fueron vascos y catalanes. En el caso de Euskadi, sobretodo de Bizkaia, encontramos a los Zulueta, a los inversores Epalza o a los Ybarra. En cuanto a los catalanes podemos encontrar nombres que nos parecen de rancio abolengo como los Güell o los Xifré pero que tienen el origen de sus fortunas en la trata de esclavos.
Hasta 1827 el algodón necesario para la industria textil fue el de las plantaciones trabajadas por esclavos de Cartagena de Indias o Caracas mientras que después fue hegemónico el de las plantaciones del sur de Estados Unidos.
Los negreros españoles crearon el despegue de la revolución industrial en la península explotando en origen a los esclavos y en destino al incipiente proletariado. Recordemos que debido a las precarias condiciones de vida y a la explotación laboral a mediados del siglo XIX la esperanza de vida al nacer de la clase obrera rondaba una media de entre 25 y 30 años12. Por tanto, la expansión de la industria (textil sobretodo en los comienzos), la expansión urbana o la misma banca fueron creados en muchos casos con los beneficios de la trata de personas. Así, estarían en el origen de grandes industrias como La maquinista o Cementos Portland en Catalunya o bien en el origen del Banco de Bilbao, La Caja de ahorros del Monte de Piedad o la misma Caixa.13
Los abuelos de la derechona
Es curiosa la relación familiar de algunos de estos negreros con la extrema derecha y la derecha contemporánea desde sus orígenes.
El ejemplo más claro es la ascendencia de Primo de Rivera, el dictador y claro, de su hijo, el fundador de Falange. Un bisabuelo de Jose Antonio, también llamado José Antonio pero Suarez Argudín tuvo su criadero de esclavos sobre 1816. Su hija, Ángela tuvo a su vez otra hija, Casilda Saenz de Heredia que no era otra que la esposa de Miguel Primo de Rivera, el padre.
La ascendencia de Iván Espinosa de los Monteros o de Alejo Vidal-Quadras, ambos pesos pesados del partido de extrema derecha VOX, también tuvo por el lado de Vidal-Quadras, familia negrera y en el caso de Espinosa de los Monteros un destacado papel en la administración colonial cubana que dió cobertura y facilitó la acción de los negreros.
Los generales que dieron el golpe de estado de 1936 Sanjurjo, Queipo de Llano o Dávila comenzaron su carrera militar directamente en la campaña contra Cuba entre 1895 y 1898. Mola directamente fue repatriado de allí en el 98 con 12 añitos. Otros como Ramiro de Maeztu, autor de la obra cumbre del fascismo español “Defensa de la hispanidad” (1934) provenía de familia negrera de Cuba al igual que el General Kindelán.
Una de las conexiones que se suelen pasar por alto es el lobby Gómez-Zulueta-Borbón: Sí, la regente María Cristina de Borbón, viuda de Fernando VII, el Mastuerzo, amasó una de las mayores fortunas junto a su segundo esposo a partir de la explotación de las grandes azucareras cubanas cuya mano de obra era esclava.
Otro de los grandes de España, el blanqueado Cánovas del Castillo fue un gran defensor de la esclavitud y de los lobbys esclavistas además de actuar con mano de hierro contra el movimiento obrero. Casado en segundas nupcias, que casualidad, con Maria de la Concepción Espinosa de los Monteros, sigue siendo considerado un gran estadista todavía hoy. Si los esclavos de Cuba hubieran sabido como lo ajustició el anarquista Michele Angiolillo en 1897 quizás hubieran bailado una conga en su honor.
Muchas de estas familias se mezclaban, casaban y juntaban capitales como la familia Güell-Lopez cuya descendencia hoy no es otra que la empresaria-diseñadora Agatha Ruiz de la Prada casada en su día con el director de prensa derechista Pedro J. Ramirez.
Que sí, que uno no es culpable de lo que hizo su abuelo, pero también es verdad que nadie renuncia a la herencia.
Los negreros de la “terreta”
Que los reyes de la trata fueran fundamentalmente catalanes, vascos, gaditanos o montañeses no es óbice para que no hubiera gente de la misma ralea en tierras valencianas.
A continuación veremos un repaso de las principales figuras.
Pere Guarch, nacido en el centro histórico de Valencia, e hijos, se dedicaron a la trata entre 1820 y 1848 en Cuba. Con el tiempo el nieto, Manuel Guarch, invirtió en haciendas azucareras del Caribe donde por supuesto, se usaba mano de obra esclavizada. Los Guarch-Salom invirtieron sus ganancias en Barcelona, atraídos por los negocios mercantiles e inmobiliarios de la gran ciudad industrial. Fueron accionistas de los primeros proyectos ferroviarios así como de la banca industrial, blanqueando tanto su apellido como su capital, integrándose en la burguesía barcelonesa.
Eugenio Viñes i Castellets, nacido en el Cabanyal en 1809, ocupa un lugar destacado entre estos ya que fue el mayor Capitán negrero entre 1841 y 1866 siendo dueño de varios barcos y de incluso un astillero, una de las embarcaciones que transportó esclavos fue llamada por cierto, “La rosa del Túria”, la cual fue la más famosa de todas. Fue sin duda el Capitán más excelente del gran negrero Julián Zulueta, socio de la Regente María Cristina.
En 1859, capitaneando el barco negrero “Eloisa” llevando cientos de africanos a bordo, sufrió una situación extrema de falta de agua por lo que unos 400 esclavos fueron arrojados por la borda.14 Se calcula que Eugenio Viñes transportó miles de esclavos a América casi siempre a las órdenes de Zulueta.
Con los beneficios de la trata se dedicó a comprar inmuebles en la ciudad además de su propia casa en la calle de la Reina del Cabanyal. El astillero también estaba situado en el mismo barrio, entonces pueblo, vinculado a la economía marítima del mismo. El primo de Eugenio, Vicente Viñes Roig, fue colaborador del mismo aunque fue patrón y comerciante de “otros productos” en el mismo Cabanyal, donde fundaría la sociedad auxiliadora y de pesca “La protectora”, luego “La Marina protectora” donde realizaba prestamos a barcos pesqueros locales.15 Otros dos sobrinos de Eugenio Viñes también participaron directamente en la trata pero su rastro se pierde en la neblina genealógica. La hija de Vicente y sobrina de Eugenio fue Eugenia Viñes, la cual murió sin descendencia habiendo heredado una fortuna que Piqueras sugiere que vino por una parte de su tío y sus “negocios”. Lo cierto es que Eugenia era muy piadosa y, seguramente por mala conciencia, hizo construir el Asilo de nuestra señora del Carmen, hoy el centro concertado socio-sanitario de nuestra señora del Carmen a cargo de las monjas hospitalarias y que está ubicado enfrente de lo que serían la Termas Victoria, es decir lo que luego sería la discoteca de la ruta, A.C.T.V. La Avenida cercana junto al mar que recorre las playas de Las Arenas y La Malvarrosa se llama hoy precisamente Eugenia Viñes.
Vicente Noguera Sotolongo, el IV Marqués de Cáceres, nació en Cuba en 1811 pero se vinculó enseguida con la ciudad de Valencia llegando a ser Rector de la Universidad de Valencia. Sin embargo estuvo vinculado a los “negocios” familiares cubanos, una familia criolla terrateniente propietaria de esclavos.
Este Marqués de Cáceres hizo de la esclavitud
bandera.
A fines de 1872 ante el avance de las leyes antiesclavistas en la península se funda la Liga nacional, el lobby negrero antiabolicionista donde el Marqués era el mayor exponente en tierras valencianas usando para ello su posición como rector de la Universidad. Paradójicamente, en 1889, tres años después de la abolición, fundó la Liga contra la esclavitud en un cínico intento de blanquear el apellido familiar para los nuevos tiempos.
Entre otras cosas, creó el pueblo de la Eliana, donde tenían un palacio desde donde ejercieron un poder semi-feudal hasta que en 1922 liquidaron las propiedades. En Valencia todavía existen ramas de la familia integradas en la aristocracia local mientras que por otro lado invirtieron en la famosas Bodegas riojanas que llevan su nombre.
Francisco Ibañez Palenciano, aunque nacido en Teruel estuvo ligado totalmente al desarrollo financiero valenciano a través de la inmensa fortuna que atesoró mediante la explotación colonial y el sistema esclavista cubano. Su hermano Fernando, recibía estos “capitales negros” y los invertía en la industria de la seda y los abanicos. Con el tiempo diversificaron las inversiones y el heredero de Fernando entró en política llegando a ser alcalde Valencia entre 1912 y 1913. Construyeron un palacio en 1886 en la calle Conde de Montornés , entre Capitanía General y la calle de la Paz, que hoy alberga el Colegio de Farmacéuticos.
Hubo otros a distintos niveles, como Miguel Moliner, un valenciano de Enguera que favoreció a partir de 1847, como militar en Cuba, la entrada de esclavos chinos en la isla. O el estudiante de medicina Marcelino Andrés que se enroló en un barco negrero y que acabó de cirujano en factorías negreras africanas entre 1830 y 1832 justificando interés científico. Hoy tiene una calle en el marítimo valenciano: Explorador Andrés. O el Capitán Francisco Dionisio Vives de Gandía que fue Capitán General de Cuba entre 1823 y 1823 y que hizo la vista gorda ante el desembarco ilegal de esclavos ganando grandes retribuciones por la llegada de cada africano/a secuestrado/a.
Resistencias, amotinados, cimarrones
Por supuesto que hubo resistencias.
No nombrarlas supondría volver a manchar el desconocido nombre de los millones de pobres diablos que fueron secuestrados y esclavizados en busca de fortuna. Supondría negarles su agencia como sujeto histórico...y sí, ellos son el sujeto histórico, no esas familias de reciente abolengo que claman al cielo un orgulloso pasado que nunca fue.
En estos últimos tiempos (igual siempre los hubo) existen los justificadores de cualquier cosa en nombre del presentismo: en esos tiempos era lo normal, siempre ha habido esclavitud, esto siempre ha sido así, etc.
Es simplemente una muestra más de la cultura del esquirolaje que parece ser se ha instalado entre nosotros: justificar lo que hicieron las clases opulentas, reyes y aristócratas como si ellos fueran la patria, como si repartieran palacios.
Cortarle las manos o los pies a un esclavo, violar a una mujer, destrozarle la vida a alguien es algo que el comportamiento humano sabe discernir y entiende el sufrimiento en los ojos llorosos de la victima, sea ahora o en el siglo V a.c.
Y es por eso que hubo solidaridades, compasiones, alianzas y auxilio a las rebeliones desde siempre.
Otra cosa es que no te las hayan contado.
Tan tempranamente como en 1521 sucedió la primera revuelta de esclavos en América. Esto pasó en el Ingenio azucarero Nueva Isabela, propiedad del Virrey Diego Colón, hijo del conquistador. Fueron apresados y ahorcados por tamaña osadía pero las rebeliones no pararon. Hubo sublevaciones en Santa Marta en 1529, en Panamá en 1531, en La Española en 1533, en Santiago de Cuba en 1538, en Cartagena de Indias en 1545, en Santo domingo en 1546, en Honduras en 1548 y así muchas más, una tras otra.16
Antes que las rebeliones se dieron los casos de los fugados, los cimarrones, que fueron los más persistentes en toda esta historia. De los cimarrones se pasó al Palenque o Quilombo, comunidades de huidos que formaban su propio asentamiento escondidos en las frondosas selvas muchas veces junto a indígenas que desarrollaban por aquellos tiempos sus propias guerras contra la colonización. También es cierto que otras resistencias fueron el suicidio colectivo, el sabotaje en el mismo Ingenio o las cuadrillas de cimarrones armados que atacaban y robaban propiedades.
Otra de las resistencias subterráneas serían la creación de cofradías como la Cofradía de los negros libertos de Valencia fundada ya en 1472 en el Convento de San agustín, y que además de devoción a la virgen practicaban la solidaridad comunitaria y la protección entre africanos/as, una especie de socorro mutuo que contaba con fondos de emergencia. Está documentado el caso de la esclava Úrsula, una esclavizada que sufría constantes abusos por parte de su propietario y así fue que los miembros de la cofradía consiguieron reunir el dinero suficiente para lograr su libertad.17
Se dieron casos como el que describía en 1875 el periódico “El abolicionista” donde un cimarrón fugado de un Ingenio de Zulueta, recordemos que era el principal patrón del valenciano Eugenio Viñes, fue contratado para ajusticiar junto a otros fugados al amo de una plantación.
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| Mural "Motín del Amistad" de Hale Woodruff, 1938 |
Allí se realizó un juicio donde el futuro presidente John Quincy Adams defendió a los esclavizados con fortuna, pudiendo regresar 39 africanos/as en 1841. Existe un film, “Amistad”, dirigido por Steven Spielberg estrenado en 1997 que relata estos hechos.18
En Valencia no hubo palenques pero sí huidos. Hemos de tener en cuenta que en la península los esclavos mayoritariamente eran trabajadores domésticos en entornos urbanos aunque también agrícolas. En Valencia además muchos/as de ellos/as eran de origen musulmán por lo que podían huir a zonas montañosas del interior y tratar de pasar a zona musulmana o bien huir a La Safor o La Marina donde además tenían conexión con el mediterráneo y de ahí a África.Hubo casos de moriscos fugados que llegaron a Sargel (Algeria) donde vivían miles y miles de huidos de zonas valencianas en el siglo XVI. Algunos, junto a otros antiguos cautivos prepararon flotas para practicar el corso atacando poblaciones valencianas y llevándose a su vez cautivos autóctonos: la venganza perfecta.19
El final de la esclavitud
Las sociedades abolicionistas españolas, muchas veces ligadas a políticos progresistas y republicanos, también formaron parte de la resistencia y contribuyeron decisivamente al fin de la esclavitud.
En la península se abolió formalmente la esclavitud en 1837 aunque continuó habiendo esclavos en la misma durante el siglo XIX de la misma forma que aunque hoy en día está prohibida la trata de seres humanos se dan casos vinculados fundamentalmente a la explotación sexual.
En Puerto Rico se abolió en 1873 y en Cuba en 1886, no sin pocas resistencias de los lobbys esclavistas.
Sin embargo, esto no supuso el final de todas las formas coercitivas de trabajo pues en la Guinea española, hoy Guinea ecuatorial, se dieron casos de trabajo casi esclavo pues aunque había contratos, las jornadas eran extenuantes, obligatorias y bajo presión por deudas a la población indígena e incluso nigeriana.
Las plantaciones de Guinea fueron principalmente de cacao, mucha parte del cual fue en el siglo XX para la industria del Cola-cao, creado en 194520. La publicidad de la época no tenía ningún complejo colonial: “ Yo soy aquel negrito del África tropical que cultivando cantaba la canción del Cola-cao...”
El trabajo forzado siguió en Guinea, intensificado especialmente durante el franquismo, hasta su independencia en 1968.
Esto viene a cuento porque algunos de los que tienen mucho sentimiento español zanjan la cuestión en que España abolió la esclavitud en 1886 aunque también llegan a rebajar las fechas, como si el hecho de que fuera en 1880, cuando fue anunciado oficialmente, cambiara realmente algo.
Pero todavía hay más: en su ímpetu contra los anglos y su leyenda negra les achacan a éstos el trabajo forzado de los británicos en sus colonias pero callan en lo que corresponde a Guinea.
La cuestión guineana tiene muchos aristas que deben ser revisados pero daría para otro artículo y debería ocupar más información en la península y no dejarlo en una costumbrista nota curiosa tipo aquellos negritos también eran españoles.
Las huellas de la esclavitud en la ciudad de Valencia
Aunque existe cierto manto oscuro sobre el tema parece que en los últimos tiempos se ha arrojado algo de luz sobre el tema que nos ocupa como el Ciclo cultural “Cartografías de la memoria negra” organizado por L´Etno en Valencia en la primavera de 2026.
De hecho, si que podemos trazar alguna cartografía de la herida en la ciudad. Por ejemplo, está bien documentada la Posada del Camell, hoy derruida, en el Mercado Central, donde se vendían esclavos/as.
En cuanto a la Cofradía de los negros libertos sabemos que tuvieron su primera sede en el convento de san Agustín, hoy la concurrida Plaza de San agustín y que en paralelo estuvo la calle de los negros o dels negres, hoy calle de las almas o de les ánimes, un callejón perpendicular a la plaza del Ayuntamiento y donde solían malvivir personas esclavizadas y libertos/as.
También sabemos que en el entorno de la actual Plaza del Patriarca y de La Nau se practicaba la prostitución ilegal en época moderna, alejados del famoso y documentado gran burdel oficial. Precisamente en un callejón entre la Nau y la Plaza del Ayuntamiento existió el burdel de los negros o Bordell dels negres, en lo que hoy correspondería a un callejón entre la calle Miñana y la calle Redención.21
En cuanto a la Bailía General, que era donde se dirimían los pleitos o se presentaban las partidas legales de esclavos, sabemos que estaba situada, al menos desde el s. XIV, en la Plaza de Manises nº 4, al lado de la Generalitat Valenciana en lo que hoy es el edificio de la Diputación Provincial.
Y respecto al desembarco de esclavos/as está documentado que llegaban al puerto del Grao pero no podemos imaginarlo como el puerto actual. En épocas tempranas el barco tratante quedaría fondeado frente a la playa de Las arenas y desembarcarían en botes más pequeños. Las Atarazanas del Grao serían otro lugar al que llegarían y de ahí seguramente por lo que hoy es la Avenida del Puerto entrarían por la Puerta del Mar, hoy el Parterre, para llegar a registrarse en la Bailía y pasar a su venta en las inmediaciones del Mercado Central.
Conclusiones
La esclavitud ha sido una institución triste e injusta desde siempre, tratar de relativizarla en base al presentismo es refugiarse en una falacia. Podemos tratar de entender y comprender las causas y las formas de esclavitud o de injusticia social allende el mundo pero no deberíamos justificar ciertas prácticas, acusando además a quienes las denuncian de ingenuidad.
Ingenuidad es pensar que fueron los otros los mayores culpables, ya sean otros países o imperios ya sea focalizarlo todo en una clase social. No por ello hemos de dejar de señalar procesos como el de una parte de la revolución industrial española llevados a cabo a partir de capitales de dudosa procedencia.
Sería simplificarlo todo demasiado.
Lo que tampoco podemos hacer es silenciar el pasado como se está haciendo, excluyendo la esclavitud llevada a cabo desde la península ibérica en los proyectos culturales masivos en pos de una propaganda nacionalista que pretende tirar balones fuera.
Sería un gran aporte si surgieran más estudios como los citados en este texto, si se diera más visibilidad a este pasado abyecto y poder así consolidar una visión crítica del pasado para poder tener una visión ética del futuro.
BIBLIOGRAFÍA:
-CORTES ALONSO, V. (1964). La esclavitud en Valencia durante el reinado de los Reyes Católicos(1479-1516). Excmo. Ayuntamiento de Valencia.
-GRAULLERA SANZ, Vicente (1978). La esclavitud en Valencia en los siglos XVI y XVII. Institución Alfonso el Magnánimo; Diputación provincial de València.
-GUAL CAMARENA, M.(1952). Una cofradía de negros libertos en el siglo XV. Estudios de Edad Media de la Corona de Aragón. Zaragoza. Revista Estudios medievales, CSIC.
-MARZAL PALACIOS, F.J. (2006) La esclavitud en Valencia durante la Baja Edad Media (1375-1425). Universitat de Valencia, Servei de publicacions.
-MÜNZER, H.(1991) Viaje por España y Portugal (1494-1495)(R. Alba, trad;Vol.8. Ediciones Polifemo. Madrid.
-NADAL, J. (1984). La población española (siglos XVI a XX) (5ª de.) Barcelona, Editorial Ariel,
-PIQUERAS, J. A. (2011). La esclavitud en las Españas: Un lazo transatlántico. Madrid, Los libros de la Catarata.
-PIQUERAS,J..A. (2021). Negreros: Españoles en el tráfico y en los capitales esclavistas. Madrid, Los Libros de la Catarata.
-XIVA i MOLINA, Ismael; PEREZ SILVESTRE, Óscar (2026). Cròniques de la revolta d´Espadà (1526) Diputación de Castellón; Ayuntamiento de Tales; Ayuntamiento de Eslida.
NOTAS :
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1CORTES ALONSO, V. (1964). La esclavitud en Valencia durante el reinado de los Reyes Católicos(1479-1516). Excmo. Ayuntamiento de Valencia. p. 17.
2MARZAL PALACIOS, F.J. (2006) La esclavitud en Valencia durante la Baja Edad Media (1375-1425). Universitat de Valencia, Servei de publicacions. p. 246.
3Se refiere a los turcos-otomanos.
4MÜNZER, H.(1991) Viaje por España y Portugal (1494-1495)(R. Alba, trad;Vol.8. Ediciones Polifemo. Madrid.
5PIQUERAS, J. A. (2011). La esclavitud en las Españas: Un lazo transatlántico. Madrid, Los libros de la Catarata.
6La Bailía era una institución medieval y moderna que se encargaba de administrar patrimonio y bienes.
7MARZAL PALACIOS, F.J. (2006) La esclavitud en Valencia durante la Baja Edad Media (1375-1425). Universitat de Valencia, Servei de publicacions. p. 235.
8CORTES ALONSO V. (1964). La esclavitud en Valencia durante el reinado de los Reyes Católicos(1479-1516). Excmo. Ayuntamiento de Valencia. p. 103-104.
9XIVA i MOLINA, Ismael; PEREZ SILVESTRE, Óscar (2026). Cròniques de la revolta d´Espadà (1526) Diputación de Castellón; Ayuntamiento de Tales; Ayuntamiento de Eslida.
10GRAULLERA SANZ, Vicente (1978). La esclavitud en Valencia en los siglos XVI y XVII. Institución Alfonso el Magnánimo; Diputación provincial de València.
11PIQUERAS, J. A. (2011). La esclavitud en las Españas: Un lazo transatlántico. Madrid, Los libros de la Catarata.p. 189.
12NADAL, J. (1984). La población española (siglos XVI a XX) (5ª de.) Barcelona, Editorial Ariel,
13PIQUERAS,J..A. (2021). Negreros: Españoles en el tráfico y en los capitales esclavistas. Madrid, Los Libros de la Catarata.
14https://www.elconfidencial.com/espana/comunidad-valenciana/2024-05-04/historia-esclavismo-valenciano-xix-eugenio-vines-marques-caceres_3877512/
16PIQUERAS, J. A. (2011). La esclavitud en las Españas: Un lazo transatlántico. Madrid, Los libros de la Catarata.p.173-174.
17GUAL CAMARENA, M.(1952). Una cofradía de negros libertos en el siglo XV. Estudios de Edad Media de la Corona de Aragón. Zaragoza. Revista Estudios medievales, CSIC.
18PIQUERAS, J. A. (2011). La esclavitud en las Españas: Un lazo transatlántico. Madrid, Los libros de la Catarata.p.137-141.
19EPALZA, Mikel : “Papel político de los moriscos en el nacimiento de la Argelia moderna en tiempos de Carlos V” en https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/carlos-v-los-moriscos-y-el-islam--0/html/











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