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martes, 29 de junio de 2021

CELULOIDE Y REVOLUCIÓN ( y II)

Este artículo es la continuación de otro anterior en el que planteaba un repaso histórico por los derroteros del cine político. En este último artículo abordaré el cine político en el sentido del cine que habla de hechos revolucionarios, o aquellos por los que su crítica social los hacen referentes históricos para una historiografia contestataria en el cine.

Cine político

El cine politico comienza desde los inicios del siglo de las guerras mundiales, pues las diferentes ideologias van a ver en él, la herramienta perfecta para su propaganda. El cine soviético con Eisenstein como cabeza visible (El acorazado Potemkin,1925) es un ejemplo de ello, pero también los nazis harán lo propio como la directora Leni Riefenstahl (El triunfo de la voluntad,1935), la cual fue admiradora de Hitler hasta el final de sus fascistas días.

El neorrealismo italiano influenciará a todo el cine social posterior, y es que, durante los años 40 y 50 darán a la historia del cine, joyas como Roma, ciudad abierta realizada en 1945 por Rossellini o la vertiginosa El ladrón de bicicletas de Vittorio de Sica, en 1948.

"El ladrón de bicicletas", obra cumbre
 del neorrealismo italiano.

En Hollywood también encontramos cine politico-social, algunos de cuyos directores serán represaliados en la era Mcarthy por su izquierdismo a principios de los 50.

Sin embargo, es curioso que enmedio de esta caza de brujas, se estrenan dos peliculas bastante combativas: una será ¡Viva Zapata! de 1952, de Elia Kazan, el cual había pertenecido al Partido Comunista, y que acabó delatando ante el Comité de actividades antiamaericanas a sus antiguos compañeros. La otra es La sal de la tierra de 1954 de Herbert J. Biberman, la cual está basada en hechos reales entorno a una huelga de un sindicato de mineros mexicanos: la especulación, la lucha de clases y de las mujeres o la discriminación racial están más que presentes en esta obra.

El rodaje de este film contiene elementos epopéyicos: su director acababa de salir de la carcel por comunista, incluido en las listas negras, los decorados fueron atacados por anticomunistas, la prensa inició una campaña feroz en contra, e incluso su protagonista fue deportada a México por ilegal. Su director estaría vetado en la industria cinematográfica hasta 1969, donde tras dirigir un film antiesclavista , murió, pues su salud ya estaba muy deteriorada tras una vida de precariedad y miseria.

Quizás, debamos reseñar también la pelicula Espartaco de Stanley Kubrick, de 1960, la cuál sería obra de referencia para todo el exilio español, tal y como relató siempre el fallecido escritor anarquista Abel Paz.

Tras el telón de acero, tras la II guerra mundial, también se hará cine político , a pesar de los cánones obligados del encorsetado realismo socialista o las producciones históricas de marcado carácter patriótico.

En la URSS, destaca el armenio Paradzhánov, el cuál acabó represaliado por su bisexualidad, pero que influenciaría al inclasificable Tarkovski.

En Polonia, por su parte, encontramos a Andrzej Wadja, el cual cantará la historia política de su país desde la resistencia antinazi de la II guerra mundial hasta la llegada del sindicato católico


Solidaridarnosc de Lech Walesa.

En Yugoslavia destacará el serbio Makavejev, por su tono sexual provocador y su sátira política, lo cual le obligará a exiliarse.

En Latinoamérica desde los 60 se van a dar varios colectivos de cineastas con la lucha antiimperialista como bandera, el llamado Tercer cine: grupos como el argentino Grupo Cine Liberación, el Cinema novo brasileño, con Glauber Rocha de cabecera y por supuesto, la filmografía cubana, a pesar de que la censura atacó el cine experimental como es el caso del documental PM de 1961, influenciado por el Free-cinema y que reflejaba sin tapujos la noche habanera, en una especie de surrealismo socialista. Detrás de este film se hallaba la revista y colectivo Lunes de revolución, el cual estaba en contacto directo con la nueva izquierda norteamericana.

En Chile, destacó por supuesto, el documentalista Patricio Guzmán, que supo reflejar in situ la situación política del país desde la llegada de Allende hasta el golpe de Pinochet en su monumental La batalla de Chile de 1973-1974.

En Italia, los Hermanos Taviani, influenciados por Rosellini, trataron los conflictos laborales desde un punto de vista marxista.

Por su parte, en el Estado español, alguna crítica velada al régimen fue inspirada por el neorrealismo italiano, como la dirigida por Berlanga (Bienvenido Mr. Marshall,1952), del cual Franco llegó a decir que era un mal español.

Durante la transición hay dos films, que a mi parecer (por supuesto, hay muchos más), que merecen ser reseñados: uno, 7 días de enero, del comunista Juan Antonio Bardem, tío del conocido actor contemporáneo. La película refleja el ambiente de los primeros días de enero de 1977 en que la tensión política casi hizo saltar por los aires literalmente la transición, y el cual acaba con la matanza de los abogados laboralistas de Atocha.

El otro film reseñable, sería La verdad sobre el caso Savolta de Antonio Drove de 1980, en el cuál se relatan los años del pistolerismo , que enfrentó en la Barcelona de los años 20 a anarquistas y empresarios a tiro limpio.

Llegados a este punto, se hace urgente nombrar a tres imprescindibles referentes en el cine político: Costa-Gavras, Ken Loach y Gillo Pontecorvo:

  1. Costa-Gavras. Se trata de un comprometido director de origen griego, el cual no dudó en denunciar la dictadura griega (Z,1969), o el estalinismo checoslovaco (La confesión, 1961), además de tratar la lucha armada en Latinoamerica (Estado de sitio, 1973), y los tejemanejes de EEUU en la zona, no dudando en poner a los Tupamaros como protagonistas totales.

  2. Gillo Pontecorvo. Este director italiano, comunista convencido, aunque critico con la URSS, produjo varios alegatos fílmicos contra el colonialismo ( La batalla de Argel,1966; Queimada, 1969), consideradas hoy obras maestras del cine político. También , trató el tema de ETA , desde una perspectiva poco habitual, hablando del atentado de 1973 contra Carrero Blanco (Operación Ogro, 1979).

    Ken Loach

  3. Ken Loach. El director británico comenzó haciendo documentales para la TV en los 60-70 centrados en la clase trabajadora inglesa, hasta la llegada de Tatcher al poder en los 80, cuando es despedido de la TV, y se pone manos a la obra con el cine político, de hecho, realizará una de las mejores películas sobre la revolución española, la imprescindible Tierra y Libertad, de 1995, pero también tratará la inigración y los conflictos de clase (La canción de Carla, 1996). En definitiva, se trata de drama social para invitar a la reflexión política obrerista. Loach, militante desde el principio, hoy en día está ligado al partido político Respect, a su vez conectado con Izquierda anticapitalista.

Y hasta aquí, llegó lo dicho sobre el celuloide. Me gustaría que tuvierais en cuenta que se trata de un artículo a grandes rasgos, y que podrían citarse cientos de directores y films , otros países (por ejemplo, de oriente)y otros movimientos cinematográficos, pero no quiero aturullaros en exceso con el exceso de información, pues ya tenemos bastante con retener las millones de tonterías vacías con las que somos alienados/as a diario.

Esto tiene un objeto más que nada divulgativo, y espero que la lista de películas y las referencias puedan servir a alguien, a manera de guía, en un momento en que se ha perdido la vivencia del cine-club, las salas de cine están vaciándose y los cine forums van a acabar insertándose en los museos de arqueología.

El sistema cultural sigue abocándonos a la atomización social, tras la fragmentación de la clase trabajadora,y en pos del disfraz de libertad individual nos tratan de vestir de egoístas individualistas.

Así que, cada uno en su colmena, separados/as unos/as de otros/as, consumiéndo horas de series sin tiempo para el debate colectivo, ni siquiera para la reflexión individual.

CELULOIDE Y REVOLUCIÓN (I)

Con éste articulo pretendo como objetivo la divulgación del cine como campo revolucionario.

Film de Jean Vigo

Sin embargo, hemos de tener en cuenta que si bien el celuloide es el narrador imprescindible del siglo XX, nuestro siglo, el XXI, quizás pertenezca a los vídeos de 2 minutos lanzados contra nosotros/as como si fuera artillería, aturdiéndonos y haciendonos perder el gusto por la contemplación y la necesidad de reflexión. Si, hoy en día, pareciera que te puede fusilar hasta la cruz roja, nenes.

Por supuesto, también nos autoinvadimos con atracones de series a la llamada del consumo exacerbado: la ves, la olvidas, otra.

Con esto no quiero que penséis que soy un primitivista ávido de infusiones relajantes, sino que pretendo advertir hacia donde nos dirigimos inexorablemente: es como si se escapara la arena entre nuestros dedos.

Pero vayamos al asunto, y para ello, voy a dividir la cuestión en tres apartados, a saber:

a)El cine revolucionario-experimental, aquel que quiere revolucionar el lenguaje mismo del cine, que transgrede, y en esto no habrán pocos libertarios y otros socialistas.

b)El cine colectivizado, osea, el cine hecho en revolución, con medios socializados o colectivizados por los/as trabajadores/as.

c)El cine político, es decir, el cine que habla de hechos revolucionarios o sociales.

Debido a la extensión del texto, he decidido dividirlo en dos partes, para que no os reviente la cabeza con tanto dato e información, necesarios, sin embargo, para tener referentes culturales a los que agarrarnos en un momento histórico en el que los referentes parecen ser dados por logaritmos de posicionamiento digital.

Cine revolucionario experimental

Es significativo que el cine comience con la entrada de los obreros a la fábrica, de los hermanos Lumiére, propio de la éra fordista-taylorista en la que fue concebida: Ojo, porque hoy también estamos en un proceso de taylorismo digital.

En los comienzos, la línea que separaba el cine revolucionario-experimental del militante político era más estrecha. No hay más que ver los films soviéticos del principio de la revolución, influidos por las vanguardias artísticas, con el director Eisenstein a la cabeza. Sin ambargo, hay otro director del que se ha hablado menos, Dziga Vertov, que será el creador del cine experimental que se conoció como “Cine-ojo” o cine-verdad.


Otro de los grandes de los años 30 será Jean Vigo, , anarquista francés, que supo combinar el cine onírico con la poesía simbolista (L'Atalante, 1934) y también extraños encuadres con la denuncia social (Cero en conducta, 1933). Pero Vigo, falleció pronto: de tuberculosis con tan solo 29 años, sin ver estrenar su obra cumbre. En esto me recuerda a otro gran artista, Juan Salvat-Papasseit, dadaísta anarquista catalán, muerto con tan sólo 30 años: de tuberculosis.

Ambos son , sin duda , Ángeles caídos, pues es en el momento de su mayor creatividad, uno con el cine llamado a ser de culto y el otro con la revolución de las formas poéticas, que encontrarán la muerte fulminante de manera abrupta.

Precisamente seran directores como Vigo, los que influenciarán a una siguiente generación, los franceses de la Nouvelle vague, los cuales también son revolucionarios cinematográficamente hablando ya que renovaron el lenguaje cinematográfico.

También es conocida la deriva marxista-leninista y luego maoísta de su director más conocido, Jean-Luc Godard(La Chinoise,1967). Pero sin embargo, quisiera citar a una directora, Agnés Varda, pionera del cine feminista, y que quizás ha quedado un tanto eclipsada por sus compañeros de movimiento.

En Gran Bretaña, encontramos mientras tanto, el Fee-Cinema, que destacará por su inconformismo social, su denuncia y su realismo, su heredero más conocido es Ken Loach, del que hablaré más adelante.

Paralelamente, el cine experimental político alcanzará cotas inimaginables con el situacionista Guy Debord, el cual consagrará su obra en el film La sociedad del espectáculo de 1975, y llegará aún más lejos con In Girum imus nocte et consumimur igni de 1978.

En todo caso, se trata de películas filosófico-políticas con gran crítica, pero a veces, difíciles de ver, quizás sea más asequible el docu-film Llámalo dormir, creado en los 80 por la sección norteamericana de la Internacional Situacionista.

En fin , hoy en día hay numerosos festivales internacionales de cine experimental , vinculados en muchos casos con el arte, aunque otros medran con elementos políticos.

Cine colectivizado

En este apartado voy a tratar el cine cuando éste ha sido colectivizado/socializado por la revolución , además de tratar el cine cooperativo de ciertos colectivos que ansiaban la transformación social a través del cine.

Tras la revolución bolchevique, el estado nacionaliza la industria (Como harán luego el resto de países socialistas), y la vanguardia artística soviética(Eisenstein, Pudovkin, Vertóv o Aleksandrov) verá en el cine un vehículo donde experimentar con las formas a la vez que se ensalza el ideal socialista. Pero esto no duraría mucho, y esta Escuela soviética se desharía sobre 1927. A partir de entonces, Stalin impulsará el Realismo soviético, donde se trataba de exaltar al obrero.

La URSS exportó el realismo socialista a otros países, y fue imitado en todos los países comunistas, aunque actualmente solo existe en Corea del norte.

Sin embargo, hubo resistencias al realismo, y no siempre todo el mundo del cine se volcó en él. También en algunos paises de particulares características, como en la RDA, donde se llegaron a hacer films de cowboys, o series copiadas de otras realizadas con éxito en la RFA.

En la disidente Yugoslavia, incluso algunas de sus películas fueron nominadas a los Oscar, además surgió una escuela de cine experimental, formados en los cine-clubs estatales entre los 60 y los 80,y con contenidos antimilitaristas o feministas, algunas cintas fueron victimas de la censura, pero otras muchas no. No en vano, será el germen del actual período de cine “yugoslavo” con grandes cineastas como Emir Kusturica o Zelimir Zilnik.

En cuanto a China, tras la revolución se potenció el cine bélico y patriótico, casi como que en los otros paises socialistas, aunque durante la revolución cultural la censura llegó a niveles de paroxismo y la producción cinematográfica se redujo drasticamente. Tras ello, con la apertura capitalista de Den Xiaoping, llegó la llamada Quinta generación, una generación de cineastas , muchos de los cuales habían pasado por campos de reeducación de los 80, que se caracterizaron por realizar cine de entretenimiento, con tientes aperturistas.

Cuba, es algo un poco más complicada respecto al típico esquema del cine socialista, debido, quizás al carácter idiosincrático de los/as isleños/as. Aunque hubo ciertas censuras de las que hablaré más adelante, y aparte del cine realista, también se realizaron algunas películas de culto, como Soy Cuba, de 1964,producción soviético-cubana, y en la cual se distinguen varias proezas técnicas cinematográficas. Pero hay más films, ya que en Cuba siempre hubo una lucha interna-no pública-entre los realistas y los experimentales.

El caso de la revolución en España es paradigmático. Por un lado, los comunistas crearon Popular films, que importaba fundamentalmente películas soviéticas, aunque también realizó documentales, por otro lado, la Generalitat de Catalunya monta Laya Films, la cuál doblará varias películas soviéticas o de producción anarquista al catalán, y por último la producción colectivizada por CNT y UGT, aunque la producción de nuevos films recaerá sobretodo en la CNT-FAI.


Esta producción anarquista, casi toda radicada en Catalunya, unos 41 títulos entre documentales, cortometrajes y ficción, se considera precursora del neorrealismo italiano, creando un pequeño Hollywood libertario. Entre las películas de ficción podríamos destacar Aurora de Esperanza de 1937 o Bajos fondos, del mismo año. En ambas, la argumentación giran entorno a los problemas obreros y la moral anarquista. Todas formaban parte de la producción del SIE. Films (Sindicato de la Industria del Espectaculo), controlado por la CNT.


En todo caso , si queréis más información sobre esto, os remito al documental Celuloide Colectivo realizado por Óscar Martín en 2009, y el cuál podéis encontrar con facilidad en la red.

En diferentes lugares de occidente, posteriormente, se crearán también cooperativas de cine. La inspiración viene dada siguiendo el modelo del colectivo de Nueva York de 1941, Cine 41, el cual funcionaba como un cine club donde pasaban sus propias películas de vanguardia experimental.

A principios de los 60, se crea en NY el Film makers cooperative, la cual fue clave para el apogeo del cine experimental de vanguardia, el underground estadounidense de los 60-70. Algo importante es que producían y distribuían sus películas, además de exhibirlas en sus cine-clubs. Hoy en día, sigue existiendo potenciando la cultura alternativa y no-comercial.


Logo de the films makers cooperative

Su ejemplo, se repetirá por varios lugares, como muestra un ejemplo: en el París post-68 funcionarán simultáneamente cuatro cooperativas de tendencia izquierdista, como el grupo Dynadia (vinculados al PCF), el grupo Medvedkin (de la CGT),SLON (antimilitarista), o el mítico Dziga Vertov (donde funcionaba el mismo Godard), pero hubo muvhos más.

Hoy, quizás, si es que queda esperanza para un cine colectivista , quizás se halle en algunas productoras alternativas que funcionan en modo cooperativo, o también en las cooperativas de salas recuperadas por quiebras. Pero, repito, todo depende del modelo que nos hagan seguir por la tecnología que está por llegar tras la irrupción de internet.

En la siguiente parte nos adentraremos en los films de significancia política que son imprescindibles desde el punto de vista de la historia del cine revolucionario.

P.D. : OS DEJO CON EL DOCUMENTAL "CELULOIDE COLECTIVO": Pincha aqui para ver