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martes, 29 de junio de 2021

CELULOIDE Y REVOLUCIÓN ( y II)

Este artículo es la continuación de otro anterior en el que planteaba un repaso histórico por los derroteros del cine político. En este último artículo abordaré el cine político en el sentido del cine que habla de hechos revolucionarios, o aquellos por los que su crítica social los hacen referentes históricos para una historiografia contestataria en el cine.

Cine político

El cine politico comienza desde los inicios del siglo de las guerras mundiales, pues las diferentes ideologias van a ver en él, la herramienta perfecta para su propaganda. El cine soviético con Eisenstein como cabeza visible (El acorazado Potemkin,1925) es un ejemplo de ello, pero también los nazis harán lo propio como la directora Leni Riefenstahl (El triunfo de la voluntad,1935), la cual fue admiradora de Hitler hasta el final de sus fascistas días.

El neorrealismo italiano influenciará a todo el cine social posterior, y es que, durante los años 40 y 50 darán a la historia del cine, joyas como Roma, ciudad abierta realizada en 1945 por Rossellini o la vertiginosa El ladrón de bicicletas de Vittorio de Sica, en 1948.

"El ladrón de bicicletas", obra cumbre
 del neorrealismo italiano.

En Hollywood también encontramos cine politico-social, algunos de cuyos directores serán represaliados en la era Mcarthy por su izquierdismo a principios de los 50.

Sin embargo, es curioso que enmedio de esta caza de brujas, se estrenan dos peliculas bastante combativas: una será ¡Viva Zapata! de 1952, de Elia Kazan, el cual había pertenecido al Partido Comunista, y que acabó delatando ante el Comité de actividades antiamaericanas a sus antiguos compañeros. La otra es La sal de la tierra de 1954 de Herbert J. Biberman, la cual está basada en hechos reales entorno a una huelga de un sindicato de mineros mexicanos: la especulación, la lucha de clases y de las mujeres o la discriminación racial están más que presentes en esta obra.

El rodaje de este film contiene elementos epopéyicos: su director acababa de salir de la carcel por comunista, incluido en las listas negras, los decorados fueron atacados por anticomunistas, la prensa inició una campaña feroz en contra, e incluso su protagonista fue deportada a México por ilegal. Su director estaría vetado en la industria cinematográfica hasta 1969, donde tras dirigir un film antiesclavista , murió, pues su salud ya estaba muy deteriorada tras una vida de precariedad y miseria.

Quizás, debamos reseñar también la pelicula Espartaco de Stanley Kubrick, de 1960, la cuál sería obra de referencia para todo el exilio español, tal y como relató siempre el fallecido escritor anarquista Abel Paz.

Tras el telón de acero, tras la II guerra mundial, también se hará cine político , a pesar de los cánones obligados del encorsetado realismo socialista o las producciones históricas de marcado carácter patriótico.

En la URSS, destaca el armenio Paradzhánov, el cuál acabó represaliado por su bisexualidad, pero que influenciaría al inclasificable Tarkovski.

En Polonia, por su parte, encontramos a Andrzej Wadja, el cual cantará la historia política de su país desde la resistencia antinazi de la II guerra mundial hasta la llegada del sindicato católico


Solidaridarnosc de Lech Walesa.

En Yugoslavia destacará el serbio Makavejev, por su tono sexual provocador y su sátira política, lo cual le obligará a exiliarse.

En Latinoamérica desde los 60 se van a dar varios colectivos de cineastas con la lucha antiimperialista como bandera, el llamado Tercer cine: grupos como el argentino Grupo Cine Liberación, el Cinema novo brasileño, con Glauber Rocha de cabecera y por supuesto, la filmografía cubana, a pesar de que la censura atacó el cine experimental como es el caso del documental PM de 1961, influenciado por el Free-cinema y que reflejaba sin tapujos la noche habanera, en una especie de surrealismo socialista. Detrás de este film se hallaba la revista y colectivo Lunes de revolución, el cual estaba en contacto directo con la nueva izquierda norteamericana.

En Chile, destacó por supuesto, el documentalista Patricio Guzmán, que supo reflejar in situ la situación política del país desde la llegada de Allende hasta el golpe de Pinochet en su monumental La batalla de Chile de 1973-1974.

En Italia, los Hermanos Taviani, influenciados por Rosellini, trataron los conflictos laborales desde un punto de vista marxista.

Por su parte, en el Estado español, alguna crítica velada al régimen fue inspirada por el neorrealismo italiano, como la dirigida por Berlanga (Bienvenido Mr. Marshall,1952), del cual Franco llegó a decir que era un mal español.

Durante la transición hay dos films, que a mi parecer (por supuesto, hay muchos más), que merecen ser reseñados: uno, 7 días de enero, del comunista Juan Antonio Bardem, tío del conocido actor contemporáneo. La película refleja el ambiente de los primeros días de enero de 1977 en que la tensión política casi hizo saltar por los aires literalmente la transición, y el cual acaba con la matanza de los abogados laboralistas de Atocha.

El otro film reseñable, sería La verdad sobre el caso Savolta de Antonio Drove de 1980, en el cuál se relatan los años del pistolerismo , que enfrentó en la Barcelona de los años 20 a anarquistas y empresarios a tiro limpio.

Llegados a este punto, se hace urgente nombrar a tres imprescindibles referentes en el cine político: Costa-Gavras, Ken Loach y Gillo Pontecorvo:

  1. Costa-Gavras. Se trata de un comprometido director de origen griego, el cual no dudó en denunciar la dictadura griega (Z,1969), o el estalinismo checoslovaco (La confesión, 1961), además de tratar la lucha armada en Latinoamerica (Estado de sitio, 1973), y los tejemanejes de EEUU en la zona, no dudando en poner a los Tupamaros como protagonistas totales.

  2. Gillo Pontecorvo. Este director italiano, comunista convencido, aunque critico con la URSS, produjo varios alegatos fílmicos contra el colonialismo ( La batalla de Argel,1966; Queimada, 1969), consideradas hoy obras maestras del cine político. También , trató el tema de ETA , desde una perspectiva poco habitual, hablando del atentado de 1973 contra Carrero Blanco (Operación Ogro, 1979).

    Ken Loach

  3. Ken Loach. El director británico comenzó haciendo documentales para la TV en los 60-70 centrados en la clase trabajadora inglesa, hasta la llegada de Tatcher al poder en los 80, cuando es despedido de la TV, y se pone manos a la obra con el cine político, de hecho, realizará una de las mejores películas sobre la revolución española, la imprescindible Tierra y Libertad, de 1995, pero también tratará la inigración y los conflictos de clase (La canción de Carla, 1996). En definitiva, se trata de drama social para invitar a la reflexión política obrerista. Loach, militante desde el principio, hoy en día está ligado al partido político Respect, a su vez conectado con Izquierda anticapitalista.

Y hasta aquí, llegó lo dicho sobre el celuloide. Me gustaría que tuvierais en cuenta que se trata de un artículo a grandes rasgos, y que podrían citarse cientos de directores y films , otros países (por ejemplo, de oriente)y otros movimientos cinematográficos, pero no quiero aturullaros en exceso con el exceso de información, pues ya tenemos bastante con retener las millones de tonterías vacías con las que somos alienados/as a diario.

Esto tiene un objeto más que nada divulgativo, y espero que la lista de películas y las referencias puedan servir a alguien, a manera de guía, en un momento en que se ha perdido la vivencia del cine-club, las salas de cine están vaciándose y los cine forums van a acabar insertándose en los museos de arqueología.

El sistema cultural sigue abocándonos a la atomización social, tras la fragmentación de la clase trabajadora,y en pos del disfraz de libertad individual nos tratan de vestir de egoístas individualistas.

Así que, cada uno en su colmena, separados/as unos/as de otros/as, consumiéndo horas de series sin tiempo para el debate colectivo, ni siquiera para la reflexión individual.

CELULOIDE Y REVOLUCIÓN (I)

Con éste articulo pretendo como objetivo la divulgación del cine como campo revolucionario.

Film de Jean Vigo

Sin embargo, hemos de tener en cuenta que si bien el celuloide es el narrador imprescindible del siglo XX, nuestro siglo, el XXI, quizás pertenezca a los vídeos de 2 minutos lanzados contra nosotros/as como si fuera artillería, aturdiéndonos y haciendonos perder el gusto por la contemplación y la necesidad de reflexión. Si, hoy en día, pareciera que te puede fusilar hasta la cruz roja, nenes.

Por supuesto, también nos autoinvadimos con atracones de series a la llamada del consumo exacerbado: la ves, la olvidas, otra.

Con esto no quiero que penséis que soy un primitivista ávido de infusiones relajantes, sino que pretendo advertir hacia donde nos dirigimos inexorablemente: es como si se escapara la arena entre nuestros dedos.

Pero vayamos al asunto, y para ello, voy a dividir la cuestión en tres apartados, a saber:

a)El cine revolucionario-experimental, aquel que quiere revolucionar el lenguaje mismo del cine, que transgrede, y en esto no habrán pocos libertarios y otros socialistas.

b)El cine colectivizado, osea, el cine hecho en revolución, con medios socializados o colectivizados por los/as trabajadores/as.

c)El cine político, es decir, el cine que habla de hechos revolucionarios o sociales.

Debido a la extensión del texto, he decidido dividirlo en dos partes, para que no os reviente la cabeza con tanto dato e información, necesarios, sin embargo, para tener referentes culturales a los que agarrarnos en un momento histórico en el que los referentes parecen ser dados por logaritmos de posicionamiento digital.

Cine revolucionario experimental

Es significativo que el cine comience con la entrada de los obreros a la fábrica, de los hermanos Lumiére, propio de la éra fordista-taylorista en la que fue concebida: Ojo, porque hoy también estamos en un proceso de taylorismo digital.

En los comienzos, la línea que separaba el cine revolucionario-experimental del militante político era más estrecha. No hay más que ver los films soviéticos del principio de la revolución, influidos por las vanguardias artísticas, con el director Eisenstein a la cabeza. Sin ambargo, hay otro director del que se ha hablado menos, Dziga Vertov, que será el creador del cine experimental que se conoció como “Cine-ojo” o cine-verdad.


Otro de los grandes de los años 30 será Jean Vigo, , anarquista francés, que supo combinar el cine onírico con la poesía simbolista (L'Atalante, 1934) y también extraños encuadres con la denuncia social (Cero en conducta, 1933). Pero Vigo, falleció pronto: de tuberculosis con tan solo 29 años, sin ver estrenar su obra cumbre. En esto me recuerda a otro gran artista, Juan Salvat-Papasseit, dadaísta anarquista catalán, muerto con tan sólo 30 años: de tuberculosis.

Ambos son , sin duda , Ángeles caídos, pues es en el momento de su mayor creatividad, uno con el cine llamado a ser de culto y el otro con la revolución de las formas poéticas, que encontrarán la muerte fulminante de manera abrupta.

Precisamente seran directores como Vigo, los que influenciarán a una siguiente generación, los franceses de la Nouvelle vague, los cuales también son revolucionarios cinematográficamente hablando ya que renovaron el lenguaje cinematográfico.

También es conocida la deriva marxista-leninista y luego maoísta de su director más conocido, Jean-Luc Godard(La Chinoise,1967). Pero sin embargo, quisiera citar a una directora, Agnés Varda, pionera del cine feminista, y que quizás ha quedado un tanto eclipsada por sus compañeros de movimiento.

En Gran Bretaña, encontramos mientras tanto, el Fee-Cinema, que destacará por su inconformismo social, su denuncia y su realismo, su heredero más conocido es Ken Loach, del que hablaré más adelante.

Paralelamente, el cine experimental político alcanzará cotas inimaginables con el situacionista Guy Debord, el cual consagrará su obra en el film La sociedad del espectáculo de 1975, y llegará aún más lejos con In Girum imus nocte et consumimur igni de 1978.

En todo caso, se trata de películas filosófico-políticas con gran crítica, pero a veces, difíciles de ver, quizás sea más asequible el docu-film Llámalo dormir, creado en los 80 por la sección norteamericana de la Internacional Situacionista.

En fin , hoy en día hay numerosos festivales internacionales de cine experimental , vinculados en muchos casos con el arte, aunque otros medran con elementos políticos.

Cine colectivizado

En este apartado voy a tratar el cine cuando éste ha sido colectivizado/socializado por la revolución , además de tratar el cine cooperativo de ciertos colectivos que ansiaban la transformación social a través del cine.

Tras la revolución bolchevique, el estado nacionaliza la industria (Como harán luego el resto de países socialistas), y la vanguardia artística soviética(Eisenstein, Pudovkin, Vertóv o Aleksandrov) verá en el cine un vehículo donde experimentar con las formas a la vez que se ensalza el ideal socialista. Pero esto no duraría mucho, y esta Escuela soviética se desharía sobre 1927. A partir de entonces, Stalin impulsará el Realismo soviético, donde se trataba de exaltar al obrero.

La URSS exportó el realismo socialista a otros países, y fue imitado en todos los países comunistas, aunque actualmente solo existe en Corea del norte.

Sin embargo, hubo resistencias al realismo, y no siempre todo el mundo del cine se volcó en él. También en algunos paises de particulares características, como en la RDA, donde se llegaron a hacer films de cowboys, o series copiadas de otras realizadas con éxito en la RFA.

En la disidente Yugoslavia, incluso algunas de sus películas fueron nominadas a los Oscar, además surgió una escuela de cine experimental, formados en los cine-clubs estatales entre los 60 y los 80,y con contenidos antimilitaristas o feministas, algunas cintas fueron victimas de la censura, pero otras muchas no. No en vano, será el germen del actual período de cine “yugoslavo” con grandes cineastas como Emir Kusturica o Zelimir Zilnik.

En cuanto a China, tras la revolución se potenció el cine bélico y patriótico, casi como que en los otros paises socialistas, aunque durante la revolución cultural la censura llegó a niveles de paroxismo y la producción cinematográfica se redujo drasticamente. Tras ello, con la apertura capitalista de Den Xiaoping, llegó la llamada Quinta generación, una generación de cineastas , muchos de los cuales habían pasado por campos de reeducación de los 80, que se caracterizaron por realizar cine de entretenimiento, con tientes aperturistas.

Cuba, es algo un poco más complicada respecto al típico esquema del cine socialista, debido, quizás al carácter idiosincrático de los/as isleños/as. Aunque hubo ciertas censuras de las que hablaré más adelante, y aparte del cine realista, también se realizaron algunas películas de culto, como Soy Cuba, de 1964,producción soviético-cubana, y en la cual se distinguen varias proezas técnicas cinematográficas. Pero hay más films, ya que en Cuba siempre hubo una lucha interna-no pública-entre los realistas y los experimentales.

El caso de la revolución en España es paradigmático. Por un lado, los comunistas crearon Popular films, que importaba fundamentalmente películas soviéticas, aunque también realizó documentales, por otro lado, la Generalitat de Catalunya monta Laya Films, la cuál doblará varias películas soviéticas o de producción anarquista al catalán, y por último la producción colectivizada por CNT y UGT, aunque la producción de nuevos films recaerá sobretodo en la CNT-FAI.


Esta producción anarquista, casi toda radicada en Catalunya, unos 41 títulos entre documentales, cortometrajes y ficción, se considera precursora del neorrealismo italiano, creando un pequeño Hollywood libertario. Entre las películas de ficción podríamos destacar Aurora de Esperanza de 1937 o Bajos fondos, del mismo año. En ambas, la argumentación giran entorno a los problemas obreros y la moral anarquista. Todas formaban parte de la producción del SIE. Films (Sindicato de la Industria del Espectaculo), controlado por la CNT.


En todo caso , si queréis más información sobre esto, os remito al documental Celuloide Colectivo realizado por Óscar Martín en 2009, y el cuál podéis encontrar con facilidad en la red.

En diferentes lugares de occidente, posteriormente, se crearán también cooperativas de cine. La inspiración viene dada siguiendo el modelo del colectivo de Nueva York de 1941, Cine 41, el cual funcionaba como un cine club donde pasaban sus propias películas de vanguardia experimental.

A principios de los 60, se crea en NY el Film makers cooperative, la cual fue clave para el apogeo del cine experimental de vanguardia, el underground estadounidense de los 60-70. Algo importante es que producían y distribuían sus películas, además de exhibirlas en sus cine-clubs. Hoy en día, sigue existiendo potenciando la cultura alternativa y no-comercial.


Logo de the films makers cooperative

Su ejemplo, se repetirá por varios lugares, como muestra un ejemplo: en el París post-68 funcionarán simultáneamente cuatro cooperativas de tendencia izquierdista, como el grupo Dynadia (vinculados al PCF), el grupo Medvedkin (de la CGT),SLON (antimilitarista), o el mítico Dziga Vertov (donde funcionaba el mismo Godard), pero hubo muvhos más.

Hoy, quizás, si es que queda esperanza para un cine colectivista , quizás se halle en algunas productoras alternativas que funcionan en modo cooperativo, o también en las cooperativas de salas recuperadas por quiebras. Pero, repito, todo depende del modelo que nos hagan seguir por la tecnología que está por llegar tras la irrupción de internet.

En la siguiente parte nos adentraremos en los films de significancia política que son imprescindibles desde el punto de vista de la historia del cine revolucionario.

P.D. : OS DEJO CON EL DOCUMENTAL "CELULOIDE COLECTIVO": Pincha aqui para ver


lunes, 28 de junio de 2021

DE FUTURISTAS Y ULTRAÍSTAS : MINA LOY Y LUCÍA SANCHEZ SAORNIL.

 Hace poco pude ver la charla online, of course, de Ana Muiña, a propósito de su libro sobre la vanguardista anarquista Mina Loy, organizada por la Fundación Anselmo Lorenzo. La verdad es que es un tema que me interesa y que da vueltas en mi cabecita de vez en cuando.

Obra de Mina Loy

En la conferencia , se comenzaba haciendo un repaso a los movimientos contraculturales, mucho antes de que se hablara de la contracultura a partir de los 60 del siglo XX. Se hablaba de los movimientos del subsuelo que decía Dovstoievski, que van a influenciar directamente a los movimientos anti-arte de las vanguardias, los cuales estaban por la transformación de la vida y atacaban el lujo en el arte (“No frotarse con el lujo”). Hoy en día, a estas se las han comido pero bien y nos las han devuelto sesgadas, mutiladas y vaciadas de ideología, muy coherente el sistema en esto de vendernos el turismo y los museos en papel de regalo de colores pastel.

Precisamente, fueron los neomarxistas de la Escuela de Frankfurt (Marcuse, Habermas, Adorno, etc.) los que nos advertían sobre el papel de la industria cultural: la ideología dominante nos transmite su ideología a través de la cultura , mediante los medios de comunicación, con el fin de conseguir un mayor control social.

Y es por eso mismo, que nuestras queridas futuristas, constructivistas rusas y poetas ultraístas han sido borradas de la historia oficial, no solo por su genero sino por su trangresión e ideología.

Una ideología libertaria en muchos de los casos.

De hecho, aún nadie ha traducido al castellano (ni al euskera, ni al catalán) ni a las futuristas ni a las dadaístas.

Recordemos, por poner algunos ejemplos, a Emmy Hennings, performer y poeta dadaísta, que fundó el Cabaret Voltaire (origen del dadaísmo y punto de partida del resto de vanguardias), junto a sus compañeros Hugo Ball, su pareja o Tristan Tzara, de los cuales sí se ha hablado profusamente.

Otro ejemplo podría ser la fotógrafa anarquista Kati Horna, que fotografió la guerra, la nuestra, junto a Robert Capa para publicaciones libertarias como Tierra y libertad o Mujeres libres.

Hay decenas de ejemplos más, y seguro que se convertirían en cientos, si nos diera por escarbar en los archivos bibliográficos y sacar de sus tumbas a estas mujeres que viviendo en el contexto que vivieron fueron valientes, osadas.

Las que hacen falta.

Pero quisiera detenerme en la figura de Mina Loy y trazar posteriormente cierto paralelismo con nuestra poeta autóctona fundadora del Ultraísmo, y de Mujeres Libres, Lucía Sanchez Saornil.

Mina Loy, fue como su nombre indica una verdadera mina : novelista, poeta, futurista, luego surrealista, dramaturga... y activista. No en vano, tuvo relación de amistad, con quién probablemente sean las dos revolucionarias más prominentes del periodo de entreguerras, la anarquista Emma Goldman y la consejista-espartaquista Rosa Luxembourg.

Mina Loy, guapisima y a la vez, siniestra.

Pero la vida de Mina Loy fue la ostia: Fue conceptualista en Munich, vivió en la Bauhaus polaca, fue alcohólica en Londres, futurista en Italia, poeta en Nueva York, pintora en el París de la bohemia...

En Italia creó en 1914 un manifiesto feminista alternativo al falocentrista manifiesto futurista del posterior fascista Marinetti, y es que no eran pocas las mujeres futuristas, las cuales estaban conectadas también con las futuristas, posteriormente soviéticas, rusas.

Una de las parejas de Mina fue el legendario boxeador anarcodadaísta Arthur Cravan, sobrino de Oscar Wilde, por cierto.

Arthur era otro gran personaje, para muestra un botón : en el ring podía llegar completamente borracho o ponerse a pelear por un lado y a hacer una performance a la vez. Además, durante ese tiempo vivía en una comuna libertaria en Barcelona, en plena ebullición obrerista libertaria.

Juntos estuvieron en la vida bohemia de Buenos Aires de principios de siglo, sin embargo el púgil desapareció en 1918 en un naufragio en el Golfo de México. Mina lo buscó por México durante un tiempo que debió ser desesperante pues estaba embarazada de éste.

La leyenda dice que Cravan simplemente se esfumó, y llegó a la Patagonia argentina para organizar lo que se llamó La Patagonia trágica o rebelde protagonizada por las huelgas anarcosindicalistas de 1920, otras fuentes dicen que Cravan murió en el transcurso de la revolución mexicana.

En definitiva, sigue siendo un misterio.

Mina Loy le sobrevivió y siguió su vida en EEUU, donde continuó escribiendo sus versos libres y realizando collages. Murió en 1966, pero le dio tiempo a influenciar a todo el movimiento underground,surgido en Nueva York y que no se puede comprender sin pioneras como ella.

Pero vayamos con la otra protagonista de este artículo, la Saornil.

En el estado español, las vanguardias se concretaron en el movimiento ultraísta liderado por poetas como Cansino Assens, Guillermo de la Torre o Gomez de la Serna (aunque éste se alejó pronto, creando el ramonismo, un cachondo, el tío), y por supuesto también, Lucía Sanchez Saornil. El ultraísmo se desarrollaría finalmente en latinoamerica , con autores de la talla de Borges. Y es que, quizás serán los latinoamericanos los que imprimirán potencia e innovación al lenguaje castellano durante el siglo XX.

Lo dicho, sigamos con Saornil. Tras su paso por los ultraístas, donde escribía con seudónimo de hombre, se dedicó a las actividades anarcosindicalistas. En 1936 funda Mujeres libres, la agrupación pionera del feminismo en el estado, y de claros tintes libertarios, que llegó a tener en 1938, 20.000 afiliadas.

Lucía también trabó amistad con Emma Goldman o Katti Horna.

Tras la guerra y el exilio estuvo viviendo en Valencia junto a su pareja, América Barros, pero no volvió a publicar ni tampoco a exponer ninguna obra. (Sí, también pintaba). Murió en 1970.

Tanto el legado de Saornil como de Mina Loy, se ha recuperado recientemente debido a la edición de un par de libros, sin embargo, siguen un montón de pioneras ocultas, y más si se trata de anarquistas.

No está de más recordar que si se ha hecho memoria oficial de figuras como Angela Figuera (a la cual admiro), adscrita al PSOE, y aunque hablemos de cultura poética , aunque oficial, esto ya es minoritario, no se ha hecho lo propio con algunas de las desaparecidas poetas libertarias.

Y es que quizás, debamos desenterrar la obra de estas pioneras sin esperar a la cultura convencional dominante.

Podríamos abrir el libro de Saornil de la estantería del local sindical o el de Mina Loy de cualquier Ateneo libertario. 

En cualquier bar, en cualquier biblioteca.

Podríamos empezar por nosotros/as mismos/as.

P.D.: Os dejo con un documental de Mujeres libres, en la que Saornil fue miembra fundadora:




BAJO EL ASFALTO ESTÁ LA CHANSON FRANCESA

La chanson tiene origen medieval, pero no nos iremos tan atrás.

La chanson política tiene en el país galo un referente incontestable.


Ya en la revolución francesa, donde literalmente cayeron las cabezas de los monarcas, se estableció “La marsellesa” como himno de la nueva república.

Durante la comuna de 1871, como no podía ser de otra manera, también encontramos himnos de la chanson como por ejemplo “Le temps des cerises” que popularizaron después todas las estrellas de la chanson más conocida, desde Yves Montand a la polémica banda contemporanéa de rock, Noir Desir.

La canción está dedicada a una enfermera muerta en la última barricada de la Comuna de París, cuando ya están siendo alcanzados/as los últimos comunnards, según relata la anarquista Louise Michel en sus memorias sobre lo acontecido allí.

Pero no solo salió ese himno de la Comuna, en 1871, Eugéne Pottier, en sus cantos revolucionarios, ya incluye la letra de “La internacional”, que será posteriormente musicada y se convertirá en el símbolo del movimiento obrero internacional.

De la comuna también será testigo el poeta maldito Rimbaud. Él decía que había que cambiar la vida, Marx que había que transformar el mundo.


Así que, como vemos, la chanson no nace así porque si, sino que esto venía de los anhelos de los bajos fondos de una urbe que había hecho una revolución antimonárquica y había intentando una insurrección socialista con su posterior represión, una ciudad que había tenido un florecimiento cultural incrustado en sus esquinas, así como una crisis total tras dos guerras que lo devastaron todo.

Si no entendemos esto, no podemos entender a Edith Piaf y toda su destrucción, pero también todo su amor. Tampoco podemos separar todo esto de la bohemia, desgajada de la enclaustrada sociedad ya desde el siglo XIX.

La móme, el gorrión de París.

Edith Piaf, quizás el símbolo por antonomasia de la chanson, nació en 1915 en la rue , debajo de una farola sobre el nº 72 de la calle de Belleville. Fue alimentada sus primeros años con vino en vez de leche y criada en un burdel de Normandía por las mismas prostitutas.

A los 14 años ya vive por su cuenta en los suburbios de París.

Una auténtica superviviente.

Comienza a grabar discos en 1936, y durante la ocupación nazi protege a artistas judíos y ayuda a escapar a prisioneros.

Tras la guerra, descubre a Yves Montand, pero acaba adicta a la morfina, y mientras también descubre a Georges Moustaki.

Morirá destruida y su sepelio en el cementerio de Pére Lachaisse será un acontecimiento internacional.

La resistencia

La resistencia francesa también tenía sus cantos, como el popularizado por Yves Montand, el “Chant des partisans”, el cual llegó a ser la sintonía de apertura de Radio Londres. Montand, convencido marxista hasta los sucesos de Hungría de 1956, fue también actor fetiche del genial y combativo Costa-gavras y amigo de Jorge Semprún. En sus últimos años su postura viró hacia el conservadurismo.

Pero vayamos a la resistencia francesa, la cual ha estado quizás más endiosada de lo que debiera, debido a la propaganda en libros y películas , que los gobiernos gaullistas usaron sin pudor para realzar el fervor patriótico tras la debacle de la ocupación alemana.

La resistencia no estuvo exenta de polémicas. Por un lado, estaban los derechistas patriotas de De Gaulle y por otro , los comunistas del PCF, entre los cuales llegó a haber tiros y delaciones al enemigo, incluso.

Además, tampoco fue tan masiva como la historiografía gaullista ha afirmado.

También se ha pasado por alto los miles de combatientes “rojos” españoles o los judíos polacos y rumanos, además de por supuesto, las mujeres.

Y claro, también hubo libertarios, muchos ibéricos, no olvidemos que se editaba en Toulouse el diario Solidaridad Obrera en 1944.

En cuanto a resistencia musical, no podemos olvidarnos de los zazous, fiestas clandestinas llenas de gente con ropa inglesa muy ancha bailando frenéticamente jazz norteamericano. Su correspondencia fueron los chicos del Swing alemanes.


Los zazous, una verdadera tribu urbana ,fueron perseguidos y criminalizados tanto por los nazis como por las autoridades de Vichy.

No podemos olvidar que la siguiente generación de chansonniers sufrió también persecución durante la guerra. Juliette Grecco, por ejemplo, fue llevada con 16 años a un campo de prisioneros alemán y Georges Brassens, que ya era anarquista huyó de la Alemania nazi, para esconderse en Francia, donde todo parecía más relajado. Y en cierta manera lo fue, ya que se relajaron más las medidas en París, a no ser que fueras judío o comunista. De hecho, para las tropas alemanas, el destino de París era como unas vacaciones, comparado con el temible frente del este.

Chanson engagé

Ya en los cincuenta, mientras los existencialistas desfilaban por Montmartre, comienza a surgir una generación que apretujará la chanson y le dará un giro a la izquierda, prolongándose hasta el estallido de mayo del 68. Y algunos lo llevarán como insignia hasta el final, como Dominique Grange.

Grange, que había comenzado en el aséptico mundo de la canción ligera francesa siendo muy joven,viró hacia posiciones politicas de la extrema izquierda, aunque comenzó en movimientos libertarios cambió hacia el maoísmo, de hecho, llegó a sacar un combativo LP titulado “Notre longue marche”(nuestra larga marcha) en clara alusión al ejercito popular chino y su larga marcha.

Sin embargo, volvió a cambiar a posicionamientos libertarios en el año 2000, militando en la CNT francesa. La cantante sigue dando conciertos benéficos para los presos de Action directe o para librerias anarquistas como Le Jargon libre.


En 1945, Piaf anima a un jovencísimo Leo Ferré, “el último de los poetas malditos”, dos años después comenzará a frecuentar los ambientes libertarios del exilio español. Será uno de los grandes de la chanson, y dedicará no pocas letras al anarquismo, como “Ni Dieu ni maître”(Ni dios ni amo) o la conocida “Les anarchistes”. Su voz será de “obligada” escucha en Radio Libertaire.


Siempre ayudó de una u otra forma al movimiento libertario. Además, como buen poeta, musicó a los grandes poetas franceses como Rimbaud o Apollinaire. Quizás su disco más conocido se titulaba precisamente “Amor y anarquía”.


Otro de los grandes será George Brassens, el Astérix de la chanson; Éste , también libertario, destilaba más serenidad que Ferré, el cual se mostraba siempre más rabioso. Brassens era anarquista en la Alemania nazi, donde fue obligado a trabajar, por lo que tuvo que fugarse y se escondió en la Francia ocupada. Tras la liberación comenzó a escribir en el periódico Le libertaire y empezó a cantar en los cafés.

En 1955 su canción “Le gorille”, contra la pena de muerte es censurada y prohibida en las radios. Pero su canción más famosa será “La mauvaise reputation” llena de estrofas libertarias.

Pero si hay un chansonnier provocador ese va a ser Serge Gaingsbourg, el cual destila humor negro y dobles sentidos por todos lados, un enfant terrible hasta el final. Gainsbourg no era libertario: era más bien un “canalla”, que gustaba de escandalizar al público, toda vez que experimentaba con diferentes ritmos y sonidos.

En 1978, grabó una versión de “La marsellesa” con Rita Marley, con tintes reggae bastante sórdida, lo cual le valió recibir amenazas de muerte por parte de la extrema derecha francesa. Su canción más famosa, fue “Je t'aime...moi non plus” (Te amo...yo tampoco), la cual grabaría con su amante de entonces, Brigitte Bardot, y en la cual incluía sonidos de un orgasmo femenino de la Bardot.

Un caso poco conocido es el de Serge Utgé-Royo, el cuál me descubrió el ensayista Corsino Vela a su paso por la ciudad, y que ha resultado una verdadera sorpresa.

Hijo de catalanes exiliados tras la guerra, y el cual ha estado vinculado en todo momento con el movimiento libertario. Tiene una canción muy bonita sobre la makhnovtchina, aunque muchas de sus canciones, algunas en castellano, versan sobre el anarquismo.

Otra estrella del momento será Juliette Grecco, la madre de la cuál estuvo implicada en la Resistencia francesa, pero fue capturada y enviada junto a su hija, de 16 años, a un campo de prisioneros alemán.

Tras la liberación, frecuentó los ambientes bohemios de Montmartre y a los existencialistas, fue precisamente Sartre, quién la animó a cantar, además mantuvo un affaire con Camus, no en vano la llamaron la “musa de los existencialistas”, siempre con su estilo de riguroso negro.

También estuvo militando en las Juventudes Comunistas, siendo fiel a sus ideas, como cuando en 1981 dió un concierto en el Chile de Pinochet y exclusivamente cantó temas antimilitaristas. Interpretó canciones de Jacques Brel, Leo Ferré o Serge Gaingsbourg.

La lista de artistas se haría interminable, así que, estimado/a compañero/a, pasaré a nombrar algunos de los más representativos: el belga Jacques Brel, el griego Georges Moustaki, Guy Béart, Charles Aznavour, Charles Trenet y un largo etcétera.


La chanson francesa influenciaría al mundo entero y en los 60, casi que en cada país había un/a cantautor/a protesta como Paco Ibañez o Chicho Sanchez Ferlosio en el estado, Silvio Rodriguez en Cuba, Lluis Llach en Catalunya, Mikel Laboa en Euskal herria, Mercedes Sosa o León Gieco en Argentina, Victor Jara en Chile, o el checoslovaco Karel Kryl, el cual adquiriría notoriedad tras la invasión soviética de Praga en el 68.

En fin, una vez más, la lista sería interminable.

¿Arde París?

En fin , que siempre nos quedará París, o quizás Portugal, y por supuesto, Toulouse. Aunque nos quede París, también hay quién decía Hiroshima mon amour y había hasta quién decía, hagamos un Vietnam en cada ciudad.

Y París hoy, es una no-ciudad como cualquier no-lugar, convertida en un escaparate pasajero para turismos masivos insustanciales, donde se refleja y aflora la inconsisténcia de nuestras vidas.

En fin, que quizás haya trazado con toda la buena intención un amalgama de nostalgias no retornables.

Quizás en estos tiempos de aislamiento colectivo, PANÓPTICO TOTAL que avanzára Foucault, quién quisiera viajar a la urbe subcultural por antonomasia...hay hasta guías turísticos para la nostálgica Gauche divine, pero eso sí, siempre hay taconazos bajo el asfalto, y si no, que se lo digan a la gente que pelea por la vida, allí en los Banlieues...


 

UNA HISTORIA DEL TECHNO. DEL FUTURISMO A LAS FREE-PARTYS

 

UNA HISTORIA DEL TECHNO

Esta es una historia de bombers y botas militares, de flequillos imposibles, pero también de enormes camisetas de colores y chupetes fluorescentes, vamonos por la autopista sin más dilación.



Esto que sonaba era el temazo la rock del DJ francés Pascal Arbez, más conocido como Vitalic. Este tema se incluye dentro de su LP Ok cowboy de 2005, y que supuso su reconociemiento y una aportación bestial a la música electrónica.

Los primeros que experimentan con sonidos de maquinas, van a ser , como no los futuristas europeos, con Luigi russolo a la cabeza. Sin querer, esta vanguardia experimenta con sonidos que mucho más tarde darán lugar al techno o al ruidismo. En 1913, Russolo publica el arte de los ruidos, que es considerada la primera obra filosófica sobre la música electrónica, paralelamente construye una maquina para componer ruidos, el intonarumori. 

'Síntesis fascista' de Alessandro Bruschetti. 

En la época, Russolo enseña su invento, la maquina de ruido, los intonarumori a músicos como Stravinski o Ravel, que quedan desconcertados. Luigi russolo pertenecía a la vanguardia futurista italiana, con Marinetti a la cabeza. Los futuristas italianos desgraciadamente abrazarían el fascismo de Mussolini, ya que veían en él un movimiento completamente nuevo y moderno.

En cambio, no todos los futuristas abrazarán el fascismo, como los futuristas rusos que orbitaban alrededor de Maiakovski.Otro ejemplo sería el colectivo anarcofuturista ruso Kharkov de 1919. Y por supuesto también hubo mujeres anarcofuturistas como Olga rozanova o Alexandra exter.

El representante ruidista de los futuristas rusos fue Arseny Avraamov, el cual se negó a a luchar en la primera guerra mundial y abrazaría la revolución de 1917 con entusiasmo. 

En la península tendrán representantes, por un lado Pessoa en portugal y en Catalunya, el anarquista Joan Salvat-pappaseit, bibliotecario además del mitico Ateneu popular enciclopedic, espacio para las ideas emancipatorias en Barcelona desde 1902. en Madrid , todo basculaba entorno a Ramón gomez de la Serna.

Volviendo al tema de los futuristas italianos y su filofascismo, me gustaría recordar que no todos fueron musolinianos. Por un lado, estaba el colectivo anarco-furturista La spezia, con artistas como Pietro Lucini o Renzo novatore.uno de los fundadores del manifiesto futurita de 1909, Carlo Carrá, por ejemplo frecuentaba circulos anarquistas y rompió con Marinetti, acercandose a De Chirico.

Obra de Mina Loy, vanguardia anarcofeminista

Por otro lado, la respuesta de las mujeres futuristas a Marinetti, fue el manifiesto de la mujer futurista de Valentine de Sant point. Hubo una treintena de muejeres futuristas que cayeron en el olvido, como Mina loy, compañera del boxeador anarquista Arthur Cravan y amiga de Emma goldman. Pero hubo otras, como Nella giacomelli o Leda Rafanelli, la gitana anarquista que fue amante en su juventud del mismo Mussolini.


Pero volvamos a la música, y sigamos con las mujeres, pues estas también han sido las grandes olvidadas de la música electrónica. Pioneras ruidistas como Clara rockmore y su theremin, Daphne Oram o Magdalena fagandini. Y luego estaba casi por encima,Delia Derbyshire: Esta pionera de la electrónica fue muy conocida por la composición del tema de introducción de la famosa serie de ciencia ficción, Doctor who, pero además formó parte de una organización para el fomento de la música electronica en los 60, la Unit delta plus.

Paralelamente a todo esto, en Duseldorf, unos jovenes alemanes llamados Hütter y Schneider comienzan a experimentar con la electrónica, dando lugar en 1970 a la banda considerada pionera del techno, Kraftwerk. Además de esto, estaban inspirados precisamente por los futuristas y el constructivismo ruso. 

Estos van a influenciar a la siguiente generación que mezclará a su vez otras influencias como rl rock o el punk. Estamos hablando de bandas como Throbbling gristle, Psychic TV o DAF(Deuscht amerikanische freundschaft). Precisamente estos últimos serán también de Dusseldorf y comenzarán su actividad en 1978. Su cantante, Gabi Delgado, fallecido recientemente, nació en Córdoba y fue hijo de emigrantes españoles. DAF removerá la escena alemana , influenciando tanto al postpunk como al EBM, de hecho serán los pioneros de dicho estilo. 

Estamos en los 80 , los años de la reconversión industrial paradógicamente van a ser prolíficos en cuanto a música industrial. Es curioso porque los ruidistas futuristas comienzan a experimentar al calor de la segunda revolución industrial, mientras que ahora el cierre de esas fábricas va a hacer sonar ese ruido de maquinas industrial por todo el corazón de la vieja Europa, en su cinturón industrial que se extiende entre las fronteras de Francia, Bélgica y Alemania.

Bandas como Nitzer Ebb en UK, Die krupps en Alemania o Front 242 en Bélgica empiezan a representar esta tendencia agresiva y desangelada. Bélgica , de hecho,será uno de los núcleos del EBM. Pelos rapados, botas militares , bombers y cuero serán su atuendo más caracteristico. La buena nueva se extenderá por todos los clubs de Europa. En el estado entrará por Valencia en lo que se conoció como Ruta destroy, y con el EBM rebautizado como “música maquina”

Vamos a ir con un tema de la banda pionera Front 242 y su ya clásico “Headhunter” Pincha aquí para ver el videoclip original

ES UN TEMAZO, pero quería mostraros una pionera banda poco conocida de nada más y nada menos que Burgos. Se trata de Kalashnikov y comenzaron a mediados de los 80, conectados directamente con lo que sonaba en los clubs de media Europa. De hecho, ganaron el concurso de pop-rock de su ciudad en 1987, y pudieron plastificar un temazo : Ultraviolencia.

Si la reconversión industrial dejaba en ruinas mecánicas media Europa, en los USA también llegará el óxido a las fábricas.

En Detroit, el antiguo estandarte del capitalismo fordista, era a mediados de los 80, un amasijo de fábricas cerradas, casas abandonadas, y se convirtió en la capital del asesinato en Estados Unidos. Ya se sabe, desempleo y mafias unido al consumo de armas.

Detroit, que había sido la capital de la música negra con el sello Motown a la cabeza, veía su futuro negro y desolador. El aburrimiento hará el resto, y juntará a la llamada trinidad black en pos de un nuevo futurismo: ellos son Juan Atkins, Derrick may y Kevin Sauderson. Primero,Juan Atkins creará Cybotron en 1981, electro techno con influencias de la ciencia ficción, kraftwerk y el funk yankee. Será su siguiente proyecto Model 500 el que sentará las bases del techno propiamente dicho. Sin embargo, hoy se considera el primer disco de Cybotron “Alleys of your mind”del 81, el primer tema techno de la historia.  Esto es lo que cimentará el llamado Detroit techno, es decir, la primera ola. La segunda será más peligrosa , pero más consciente politicamente hablando : el colectivo Underground resistance nacerá a finales de los 80.

Underground Resistance es un sello para un movimiento. Un movimiento que quiere el cambio a través de la revolución sónica. Urgimos a unirse a la resistencia y a ayudarnos a combatir la mediocre programación visual y sonora con la que se está alimentando a los habitantes de la Tierra, esta programación está estancando las mentes de la gente, construye un muro entre razas e impide la paz mundial. Es este muro el que queremos derribar. Mediante el uso de toda la energía aun por liberar del sonido, vamos a destruir este muro igual que ciertas frecuencias pueden quebrar el cristal. El Techno es una música basada en la experimentación; es la música para el futuro de la raza humana. Sin esta música no habrá paz, no habrá amor, no habrá visión. ¡Transmite este sonido y causa estragos en los programadores!

Rave party en acción


Larga vida al underground…»

Esto era parte del manifiesto de Underground resistance y deja entrever parte de su filosofía, unida a una actitud punk Do it yourself, a su alejamiento de la fama, a una conciencia politica afroamericana y a una estética paramilitar a lo black panther o Public enemy junto a sus pinchadas con pasamontañas.Sus referencias muchas veces serán para causas activistas, y en un principio su sonido será crudo, oscuro y opresivo como su entorno, el de un Detroit decadente lleno de suciedad, escuelas abandonadas y desempleados por las esquinas. 

Y dejamos Detroit porque paralelamente está sucediendo algo importante en la escena londinense.

Estamos en 1988, en pleno segundo verano del amor, así conocido en referencia al primer verano del amor hippie de San Francisco de 1967. Esta vez no serán tripis ni el simbolo de la paz: esta vez será el acid house y el Extasis. Esto hará eclosionar la cultura rave y se pasará de la música en clubes a hangares abandonados o a cielo abierto, ropas anchas llamativas, chupetes de vistosos colores, gorras y ropa sport. Fiestas ilegales gratuitas se propagaron por doquier, y la policía era incapaz de pararlas. Uno de los colectivos que organizaba estas fiestas masivas eran Spiral tribe.

 Poco después con la Criminal act law de 1994, todo el movimiento rave quedó criminalizado en Uk, pero Spiral tribe supo reinventarse y la lió bien parda. Metieron los sound systems en camiones y furgonetas y saltó a Europa creando free partys allí por donde pasaban generalizando el fenomeno rave por toda Europa. Sin embargo, las fiestas rave continuaron en Uk, a pesar de todo. La música siguió endureciendose dando lugar al acid techno y las fiestas en squats continuaron hasta su domesticación en clubs ya en los dosmil. 

 Y seguimos con esta peculiar historia del techno, que nos está acercando al presente y que amenaza con concluir, el programa por supuesto , no el techno. Porque el techno y las free partys continuan , aunque en menor medida que en los años de su eclosión.

Lejos han quedado los imposibles aparatos futuristas, la locura industrial belga o la resistencia negra en Detroit.

Vamos para finalizar con algo fresco, de un colectivo raver de la peninsula , activo actualmente: Kunda records. Este es el primer corte de su tercera referencia y está realizado por Rubén Montesco. El título : Anarkía.




FOLK Y BAJOS FONDOS: DEL SWING Y EL JAZZ

  1. El termino Folk , deriva de la palabra alemana VOLK , que significa pueblo, y es que esta será la música del pueblo. Hacia fines del siglo XIX va a haber un cambio de paradigma en la música, ya que vuelve a aparecer la figura del cantante marginado, un antiheroe de las clases bajas.

Aparece el termino “Slumming” , que es basicamente irse de fiesta al barrio rojo, las busquedas del placer en ambientes sordidos , y aparecen miles de cabarets. En ellos, se bailará la nueva música popular, aunque viene de mucho más atrás. Por ejemplo, canción “seven drunken nights”, , siete noches de borrachera, data nada más y nada menos que de 1760, aunque sería popularizada por los Dubliners ya en el siglo XX.

Los cantantes folk también tenían inquietudes políticas como Joe Hill, cantante y anarcosindicalista de los IWW (Industrial workers of the world), popularizó varias canciones, siendo pionero de la canción protesta. Fue ejecutado en 1915, por el asesinato de un ex-policía, su culpabilidad no está aclarada del todo. 

Vamos a ir con uno de sus temas , grabados en beneficio de los wobblies, la IWW. El tema se llama “This is the power of the union”, este es el poder del sindicato:

A partir de los años 20 se populizará el jazz, contemporáneo del blues, pero mientras éste se circunscribe a entornos rurales , el jazz surgirá en el entorno urbano de la ciudad más multicultural de comienzos del s. XX, Nueva Orleans. Ya sobre 1900, Buddy bolden tocaba en la ciudad, de hecho, una de las canciones más antiguas de jazz pertenece a bolden, “Funky butt”.

 Bolden jamás grabó, pues consideraba que grabar era venderse a los blancos. Esta canción estuvo prohibida por su obscenidad, y la policía te podía llevar a comisaria si la cantabas, aunque también podía provocar disturbios antirraciales en barrios como Harlem.

La siguiente banda, considerada la primera jazz-band, es THE ORIGINAL DIXIELAND JASS BAND, datada en 1916.

De esta época data también la conocida canción “St.Louis Blues”, versioneada hasta la saciedad por todos los músicos de Jazz y swing. La original , fue copiada por W.C. Handy a un desconocido artista de blues que tocaba la guitarra con un cuchillo, en una estación de tren de Mississippi.

Este tema lo popularizaría la cantante afrodescendiente Bessie Smith, donde tocaba un jovencisimo Louis amstrong , a mediados de los años 20.

Durante los años 20 se vivió la “Harlem renaissence” con escritores y artistas de color. En aquellos años se celebraban las llamadas RENT PARTIES, que eran pequeños conciertos de jazz a medianoche y que servía a sus moradores para pagar el alquiler de la casa.

La primera pelicula sonora fue “THE JAZZ SINGER” , de 1927, y trataba precisamente de esto, de un cantante de jazz.

Para los años 30, el estallido del swing hizo que se popularizara el sonido como nunca.

En Europa, el jazz ya había llegado de la mano de los batallones de afroamericanos en la primera guerra mundial. Allí, podían eludir el racismo yankee y eran tratados con respeto en los cabarets de París o Berlín.

Paradójicamente , muchos clubs de jazz, tenían nombres ligados a la esclavitud, como Cotton club, The plantation o the hacienda, cuyo nombre, este último retomaría tony wilson en Manchester en los 80 para el inicio de la cultura techno.

El pez se muerde la cola.

Pero hemos dicho, que ha llegado el swing y ha pegado fuerte.

Benny goodman, de origen judío, será uno de los primeros en incluir bandas mixtas y se niega a actuar para un público segregado. Por su parte Duke ellington se afilia al partido comunista estadounidense, y es que había muchisimos recitales de swing , organizados por el PC yankee, abiertamente antiracista, y era habitual leer reseñas musicales en el Daily worker.


Se daban casos , como la huelga de la General motors de 1937, organizada por la IWW (industrial workers of the world), cuya manifestación era amenizada por una banda de jazz.



Ahí estaba Benny goodman. Como decía , ya hacía tiempo que el swing había llegado a Europa. En Berlin tuvo mucho éxito con la república de Weimar, y hasta la llegada del nazismo en 1933, gozó de buena salud. Hitler prohibió esta música hecha por negros y judíos americanos , sin embargo , pervivió en fiestas clandestinas promovidas por la jugendswing, jovenes rebeldes del swing, con la connivencia de no pocos oficiales nazis, que sin embargo amaban el sonido.

 La prohibición del swing fue levantada en mitad de la II guerra mundial, para levantar la moral de las tropas, aunque luego fue nuevamente prohibida.

Paradojicamente, en muchos campos de concentración donde habían ido a parar músicos de jazz judíos, se crearon bandas que incluso tocaban en los campos de la muerte.

Si en Berlín continuaba el swing durante la guerra, en París, donde el ambiente era más relajado se realizaban fiestas zazous de swing en los extrarradios. Incluso se popularizó un licor dulce llamado SWING, “Etes-vous swing?” fue una canción de éxito.

Pero si había alguien que causaba autentico furor, ese era DJANGO REINHARDT.

Reinhardt, gitano francés, acabó por reinterpretar la música negra con la tradición del pueblo romaní. Y lo hizo endiabladamente, sus canciones tienen un ritmo que ya quisieran muchas bandas de hardcore punk. Vamos con su tema dedicado al barrio parisino de Belleville.


En el París ocupado no solo estaban los zazous y Reinhardt, también hacían fiestas clandestinas los existencialistas, que poco tienen que ver con nuestra imagen actual de individuos apesadumbrados. No paraban de hacer fiestas de jazz y swing al ritmo de ingentes cantidades de alcohol y tríangulos amorosos.

De entre ellos destaca BORIS VIAN , que se hacía pasar en sus novelas por un escritor negro estadounidense, algunas de las cuales fueron censuradas y con titulos tan elocuentes como Escupiré sobre vuestra tumba , que se mueran los feos, o con las mujeres no hay manera. Ëste último titulo, seguramente fue una broma a Simone de beauvoir, ideóloga del feminismo, de la cual era buen amigo. Un autentico canalla.

Además, amenizaba las fiestas existencialistas en su propia casa con su banda de jazz, y colaboraba con las reseñas sobre swing en el periodico de la resistencia dirigido por Camus, LE COMBAT.


Boris vian murió en 1959 al acudir de incognito al preestreno de la adaptación cinematografica de su novela “escupiré sobre vuestra tumba” , con la que estaba en desacuerdo. Fue tal el enfado que pilló que le dió un ataque al corazón, falleciendo en la misma butaca.

Dejamos la Francia ocupada por los nazis, para volver a los USA, pues en 1939, Billie holiday va a planchar el clásico “Strange fruit”, clásico del jazz y clásico del antirracismo, pues la letra está inspirada en la muerte de unos afroamericanos colgados de un árbol, por miembros del ku klux klan.

La lucha contra la segregación racial fue una constante de los músicos de jazz desde Duke ellington hasta john coltrane. Este último tuvo cierto protagonismo en la lucha antirracista en los 60, codeándose con malcom x.


En este paseo por los barrios populares de principios del siglo XX donde abundaba jazz y marxismo. Y es que , según el historiador marxista británico eric Hobsbawbm,, por cierto tb critico musical de jazz,el siglo XX comenzó con la revolución soviética de 1917 y acabó con la caida del muro de Berlín en 1989. El siglo XX fue el siglo del marxismo, y su música fue el jazz y luego el rock, y su vehículo fue el cine.

Si el siglo XIX vió morir a Marx en la extrema pobreza, el siglo XX será el siglo de las revoluciones socialistas, pero también de la socialdemocracia keynesianista y del new deal, el capitalismo mezclado con posturas socialistas.



DE CAMPOS (DE EXTERMINIO) TALLERES Y FÁBRICAS

Bajo este título en un guiño al clásico de Kropotkin, pretendo acercaros hoy la historia más dura de la humanidad.

Hace pocos meses nos dejó el último superviviente republicano de los campos de la muerte, Juan Romero, que falleció a los 101 años. 


Se calcula que unos 10.000 españoles pasaron por dichos campos, y ahora ya no los tenemos a ellos y ellas para que nos cuenten de primera mano una experiencia tan brutal.

La mayoría fue a parar al campo de concentración de Mauthausen o al campo de exterminio de Gusen, aunque también estuvieron en Oranienburg (allí estuvo Largo Caballero) o en Buchenwald (y aquí Jorge Semprún).

Hago estas diferenciaciones porque son importantes: no es lo mismo uno de concentración que uno de exterminio o un stalag de prisioneros militares. Un stalag era más como una cárcel de soldados enemigos, en uno de concentración se moría por extenuación y en los de exterminio se moría o al llegar o en tres meses, como mucho (aunque hay gente que sobrevivió más tiempo).

Entre los de concentración también habían diferencias, Oranienburg era, digamos más “suave” que Mauthausen, y quizás Gusen no fuera tan mortífero como Treblinka.

Llegados a este punto, he de hacer mención a los espeluznantes Sonderkommando. Es el giro más cruel de los campos. Estas unidades de trabajo, generalmente judíos, eran forzados a ayudar en el exterminio en las cámaras de gas y hornos de cremación. Se dedicaban a hacer bajar a las victimas de los trenes, despojarles de su ropa y objetos y mandarles a las cámaras de gas, todo en un tiempo record. Evidentemente, como sabían lo que estaban haciendo estaban aislados y cada tres meses eran eliminados por un nuevo Sonderkommando, que a su vez, los llevaban a las cámaras de gas.

No pocos fueron obligados a llevar a su propia familia a la muerte (Sus familiares no los reconocían ni siquiera, debido a su lamentable estado).

Sin embargo, como tenían acceso a más instalaciones y sabían de su próxima muerte muchos intentaron rebelarse como sucedió en la revuelta de Treblinka, en 1943.

Para visualizar mejor esto, recomiendo el film “El hijo de Saúl” de 2015, dirigida por el húngaro, László Nemes.

Según Theodor Adorno “No se puede escribir poesía después de Auschwitz”, no obstante, se ha escrito abundante literatura por parte de supervivientes. Quizás las más representativas sean la trilogía del partisano comunista italiano Primo Levi, la obra “Sin destino” del judío húngaro Imre Kértész o la bestial “Ninguno de nosotros volverá” de la resistente francesa Charlotte Delbo.

Todas estas obras, ya clásicas, tardaron en publicarse, en los 60, ya que tras la guerra la gente no quería escuchar el sufrimiento máximo, y en los países del Pacto de Varsovia, se fomentaban las historias del triunfo rojo y no las historias de derrota de los/as deportados/as, sin darse cuenta, quizás, que esa derrota fue para toda la humanidad, pues hizo visible que somos capaces de exterminarnos a nivel industrial, eliminando la idea de progreso que nos saltaría a la cara en la postmodernidad.

Tras los campos, la filosofía misma tuvo que ser replanteada, y fueron los existencialistas franceses, con Sartre a la cabeza, los que nos volvieron a plantear cual era el sentido de la vida tras tanta muerte.

Nos llevaron a la insignificancia del ser, o al absurdo del vivir.

También Agamben nos interpelaba sobre Auschwitz entorno a la condición humana, mientras que la judía Hanna Arendt nos hablaba de la banalización del mal , para intentar comprender que nos llevó a esa hecatombe.

Pero volvamos a nuestros muertos.

Y a nuestros olvidados y olvidadas.

Durante años, los libros testimoniales que se editaron sobre republicanos fueron los de los supervivientes de tendencia comunista, como “Los años rojos” de Mariano Constante, donde se ensalzaba la labor de estos como resistentes.

Más tarde, fue el turno de los historiadores con obras más documentadas y completas, como la del historiador Benito Bermejo. Sin embargo, recientemente, han salido a la luz diversas obras donde existe cierto protagonismo libertario.

Por un lado, tenemos al anarquista valenciano César Orquín, el cual fue vilipendiado durante años por los comunistas, acusándolo de Kapo (colaboracionista nazi). Pero ha sido un libro de no muy lejana edición ,“Cesar Orquin Serra: el anarquista que salvó a 300 españoles en Mauthausen” de Guillem Llin, el que ha vuelto a reivindicar la figura del activista.

Por otro lado tenemos “Bilbao en Mauthausen”, escrito por el sobrino nieto de Marcelino Bilbao, Etxahun Galparsoro.

Marcelino fue combatiente del batallón Isaac Puente de la CNT de Euskadi.


Nacido huerfano en Bilbo y afiliado al sindicato en Barakaldo, estuvo en casi todas las batallas importantes de la guerra: en Villarreal, en Teruel o en el Ebro.


Tras la guerra civil, y pasando por el campo de Gurs, fue capturado, ya en la Segunda Guerra Mundial en la famosa “Línea Maginot” francesa.


A continuación, fue deportado a Mauthausen y luego a Ebensee.

Sobrevivió incluso a los experimentos médicos del campo austríaco.

En 2006 el sindicato le brindó un homenaje en “La huella” de Artxanda.

Falleció en Francia en 2014, ya bastante mayor.

Otra de las cuestiones olvidadas es el tema de las mujeres, las de Ravensbrück, donde no pocas libertarias sufrieron penalidades como por ejemplo Elsa Garrido, aquella muchacha que voló una fabrica de armas nazi.

El caso de las mujeres es paradigmático pues su organización para la resistencia no fue tan política como humana.

Se organizaban en familias o clanes , donde la mujer más fuerte o con mayor carisma daba nombre al clan, por ejemplo estaba la familia Catalá , por la superviviente comunista Neus Catalá.

Por último, quisiera hacer mención a la música.

Sí, en los campos había música, de tal manera que hasta Dachau o Treblinka tenían sus propios himnos.

Cada campo tenía varias orquestas, no en vano, muchos judíos recluídos eran músicos de jazz o swing antes de la contienda.

Quizás , la obra musical más bella sobre el holocausto fue compuesta por Mikis Theodorakis para, precisamente Mauthausen. (“La trilogía de Mauthausen”)

Algunas de estas orquestas acompañaban a las pobres masas a las cámaras de gas.

Y hasta aquí, este repaso que espero contribuya a hacer del olvido una advertencia.


Ahora mismo es como si esta pantalla estuviera rota, ajada, como si se destruyera en añicos mientras escribo esto.

En mi cabeza se suceden trajes a rayas acartonados, cadáveres con las bocas abiertas:es la piel de la humanidad destruida como nunca antes.

Y no, no oigo gritos, solo veo la nada.

Nos queda la nada y el silencio: la destrucción de los cuerpos y de las conciencias.

Porqué no.

No somos conscientes de que este sufrimiento masivo nos persigue queriendo convertir lo humano otra vez en la nada.

Porque no.

No les vamos a dejar.

P.D.: Os dejo con un reciente documental sobre los españoles en Mathausen: